Sina tuvo hace años un gato juguetón y muy mimoso al que
llamó con el insigne nombre de Bowie. Sí, Sina “adora” al siempre enigmático David Bowie, por eso ¡qué mayor honor para un precioso gato de apenas quince
días de vida y encontrado por casualidad que llevar el nombre del “otro amor”!.
Con David Bowie es como con la tónica: o te encanta o la detestas. Nadie puede
discutir la influencia que sus movimientos y giros musicales y de imagen
ejerció (y ejerce) en el mundo de la música, así como en otros. Él fue la
ambigüedad personificada, cuando ni tan siquiera la homosexualidad era
reconocida. Y su música, acordes e influencias (atraídas a su vez como
camaleónico animal, adaptándose ante los posibles cambios), ha sido un
progresivo escalar picos impensables o inimaginables para otros. Además, el
Duque goza, aparte de otros galardones y reconocimientos, de un premio muy
peculiar: Óscar de la Web 2007. Y Sina, claro está, te recomienda visites su
página oficial.
¡Todos podemos ser Héroes!