Recupero una noticia en El Mundo
que refleja un movimiento a favor de
aquellos que, a falta de otros medios, buscan la única posibilidad que
les
queda para sobrevivir: vender a través del llamado "top-manta". Un
movimiento que
cada vez está consiguiendo más aliados, como son gente de la propia
cultura
(cinematográfica, musical, etc.), sumados a las ONG´s -que están
luchando contra la consideración de delito hacia ese tipo de
actividad-, juristas y demás.
En la actualidad son más de 60 emigrantes los que se encuentran encarcelados y
cada día, en concreto en este Madrid (cada vez más usado para los intereses de
los unos y de los otros -políticamente, en esencia-) en el que los jueces y los
funcionarios de justicia se ponen en huelga mientras pueda estar hasta
tres días en detención policial cualquier emigrante que, además de poder ser
"candidato a cumplir el mínimo del cupo exigido", pierde más y más
derechos. Eso sí, siempre que no sean emigrantes rubios o con aspecto
"occidental aceptado", pues en ese caso no se les parará en plena
Gran Vía, de espaldas a la pared, con amagos (y no sólo amagos) físicos y con palabras
despectivas, mientras se comprueba su documentación. Si después cumplen los
requisitos, ¿acaso un "lamentamos el error, señor/a"?. Quién piense
que así obra la policía de esta villa, ¡no ve lo que está pasando en la calle!.
Y habrá quién pensará: ¿y a mí qué me importa?. Perdona, españolito/a de a pie
(que igual emigraste años atrás a Alemania hasta que ya sobrábamos y nos facilitaron
la vuelta con billete como parte del finiquito), primero igual están mermando
los derechos adquiridos a los magrebíes y senegaleses, después se los quitarán
a negros y latinoamericanos, a continuación a rumanos, ..., luego, ¿a falta de
otros trabajadores/ciudadanos no seremos el resto los que perderemos (lo
estamos perdiendo ya, junto a los emigrantes) esos derechos adquiridos?. Bertolt Brecht escribió algo sobre la "libre selección
de algunos sobre la raza humana a estancias del resto" que parece podría
hacernos parar a considerar dónde está el problema: ¿en la crisis o en el
dinero que "no está" de los previos años a la misma?, ¿en la crisis o
en un replanteamiento del sistema financiero, de la fuerza de la banca, de los
países ricos y "empeñados", de la fuerza y de la fe del pueblo/en el
pueblo?. Tiempos conflictivos. Pero que quede claro: si lo son para
"nosotros", lo es más para quién menos tiene. El sentido común y el
sentimiento de unión de cualquier clase de trabajador no son excluyentes entre
sí.
Por cierto: el robo no es un trabajo, como tampoco el acto delictivo de las
mafias (incluidas las mismas que proporcionan, finalmente, el producto que se
ofrece en una manta tirada en medio de la calle, o las que trafican con la
emigración en general -en su viaje hacia el territorio español, en su control
de las ventas en las calles, en la pornografía infantil, en la explotación sexual de mujeres
y de adolescentes o niños); pero eso no ha de hacernos olvidar que hay (o había
quizás “porque desparecieron por arte de magia” ) muchas empresas/empresarios,
entidades financieras y hasta políticas de gobiernos con mucha influencia que
nos han robado, que roban y que seguirán robando. E igual, después de realizar “dicha
actividad” se han ido a Texas a "tomarse unas vacaciones".