S?bado, 21 de febrero de 2009

Papá era impresor. Es algo que creo comenté ya. Un impresor a la antigua usanza: un artesano del papel, de los tipos, de los moldes y de todo el proceso que conllevaba en aquel tiempo el oficio.

Mayor que mamá, se conocieron cuando ella apenas tenía diecisiete años. La verdad es que fue papá quién “descubrió” a aquella joven, con cara de niña y gestos de mujer, antes de que ella se percatara. Transcurrieron años para que las cosas se “formalizaran”. Pero cada vez que mamá pasaba por la calle en dónde estaba la imprenta en la que trabajaba papá, al tener “fichada” a mamá el resto de los compañeros, “sonaban las alarmas" y salían a “decirle cosas”.

Todos menos papá, que hubiera preferido silenciarlos, no por descubrir los sentimientos que desde la primer vez que la vio avanzar por la calle iban en aumento, sino porque con ello conseguían que ella agilizara el paso, bajara la cabeza y pasara ruborizada lo antes posible ante aquella “marabunta de curritos del papel”. Papá, nos comentaba, se quedaba apoyado en el marco, intentando ralentizar su paso, fijar en su mente aquella cara, aquellos rizos reposando sobre los hombros...

La infancia de mi padre no fue nada fácil. Hijo de una familia humilde, su madre tuvo que sacar adelante a cinco hijos nacidos y al que llevaba en su vientre cuando su marido falleció. Aquellos años se confunden con los de la Guerra Civil.     

Papá, junto a tres de sus hermanos, había ingresado en el Colegio de La Paloma. Colegio para niños huérfanos, estatal y, por ello, con una educación laica. El pequeño lo era demasiado para ingresar y la única hermana que papá tenía fue apartada del entorno familiar cuando mi abuela, agotada de tanto trabajar para los demás, cayó enferma, siendo “acogida” por unos tíos sin descendencia y que deseaban una niña por encima de cualquier otro planteamiento. Quizás de ahí el amor de mi padre (y de sus hermanos) ya no sólo hacia la madre luchadora y trabajadora hasta el final de sus días, sino también hacia el pequeño de la familia y hacia la hermana con la que apenas tenía contacto.

Cuando los bombardeos en Madrid llegaron a ser tan insufribles, la directiva del centro tomó la decisión de trasladar a los niños a un lugar más seguro, pues el Colegio (todavía en actividad en nuestros días) se encontraba en pleno centro, la zona más atacada por los aviones del ejército rebelde.

Los llevaron a un pueblecito próximo a Barcelona (cuyo nombre no he podido descubrir). Sólo contaban con el edificio y algunos camastros y mesas. Todo lo demás lo consiguieron con ayuda del profesorado (incansable para poder acondicionar a aquellos niños de la mejor manera posible) y, sobre todo, de los payeses. Papá nos comentaba los buenos recuerdos que guardaba de aquella humilde gente; que sin tener para ellos mismos, no dudaban en entregarles cualquier cosa, entre ellas alimento, para "los niños madrileños".

Los únicos que no querían colaborar en ese apoyo espontáneo de los vecinos de aquel pueblecito, eran los pudientes, los terratenientes. En compensación, los profesores, junto a los alumnos mayores, se fugaban por la noche para robarles parte de su cosecha a aquellos a los que les sobraba de todo y nada daban.

Cuando se confirmó la noticia de que la guerra pronto finalizaría en su “último asalto” a Madrid, y al Gobierno Republicano, los profesores (muchos de ellos matrimonios o parejas que eligieron libremente irse con los niños) tuvieron que tomar una drástica decisión: unos cruzarían la frontera, el resto volvería a Madrid con los niños.

A la llegada a Madrid mi padre no recuerda bien el estado en el que se encontraba la ciudad. Y se tardaron muchos, muchos años para que pudieran recuperarse edificios y calles. Y no lo recuerda porque su imagen, su única imagen, del regreso al colegio, era la de cómo el ejército vencedor iba separando a los niños, haciéndoles entrar en el mismo a empujones, mientras sus miradas se fijaban en la fila de los profesores que ante la presión de aquellos hombres armados se iba formando. Aquellas miradas cruzadas a tropezones entre mi padre y sus profesores (hombres y mujeres que le arropaban al anochecer, le besaban en la frente cómo si de sus padres se trataran, profesores que sabían que el regreso a Madrid era la vuelta a ninguna parte), no pudo olvidarlas.

Oficialmente, aquellos profesores, apoyados en el muro de la entrada del colegio, figurarían como “desaparecidos o huidos”.

Llegaron nuevos profesores, con órdenes nuevas y nuevos métodos. Aún así, pese a no poder igualar a los anteriores (en conocimientos y en amor hacia el alumnado), confesaba mi padre que tuvieron suerte, pues le permitieron continuar su formación y, con trece años, le consiguieron empleo de aprendiz del oficio que le asignaron: el de impresor.

Su único hermano vivo comentaba no hace mucho que mi padre podría haber seguido estudiando, que era el más brillante alumno del centro. Pero a mi padre su oficio “le hechizó”. Podía estar cerca de las palabras y de los pensamientos, y, además ¡podía repasarlas, darles forma, “jugar” con el vocabulario!.
Murió, con las alucinaciones de sus últimos días, formando moldes y registrando los cajetines de los tipos para corregir algún error.

Publicado por Sina_Garcia @ 1:31  | Sina y sus Vivencias
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Comentarios
Publicado por peixesark
Domingo, 22 de febrero de 2009 | 0:26
Qu? hermosos recuerdos Sina... y que hermoso el oficio de tu padre... entre las letras y los pensamientos... es maravilloso...
Publicado por Invitado
S?bado, 04 de abril de 2009 | 10:19
Hola Sina.
No puedes imaginarte la emoci?n que nos ha producido la lectura de este art?culo sobre tu padre.
Somos Jes?s Manzano y Pilar Molt?, profesores del actual IES Virgen de la Paloma, el centro donde tu padre y tus t?os estudiaron. Estamos preparando la celebraci?n de los "100 a?os de historia de la Paloma" y recogiendo testimonios de antiguos alumnos o de sus descendientes. El vuestro nos interesar?a much?simo. ?Podemos vernos? Para conectar con nosotros: www.lapalomacentenario.com
Publicado por Invitado
Lunes, 06 de abril de 2009 | 4:28
Hola Sina.
Soy de nuevo Jes?s Manzano, de la Paloma. Olvid? dejarte mi email:
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Un saludo.
Publicado por Sina_Garcia
Lunes, 06 de abril de 2009 | 4:46
Jes?s y Pilar:
Es un placer el leer vuestro mensaje, me siento muy emocionada por vuestro proyecto.
El poder realizar la conmemoraci?n del Centenario de tan ilustre (y amado, como entender?is, por m?) Centro de Ense?anza me parece una idea hermosa y merecida para no olvidar la historia y lo que aquellos profesores dieron a unos ni?os hu?rfanos y necesitados de cari?o.
Para m? es un honor el que pueda aportar alguna informaci?n para tan bello acontecimiento.
Gracias y un saludo.
Publicado por Sina_Garcia
Lunes, 06 de abril de 2009 | 5:00
Estimado Jes?s:
He editado tu segundo mensaje, pues la direcci?n que me indicas es m?s conveniente que no se publique.
Me pondr? en contacto con vosotros lo antes posible.
Un saludo de nuevo.
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 08 de abril de 2009 | 8:53
Gracias, Sina, por contestar. Esperamos tus noticias. Viendo tu forma de escribir, estamos seguros de que tu aportaci?n ser? muy interesante. Hasta pronto.
Jes?s Manzano.
Publicado por Invitado
Jueves, 16 de abril de 2009 | 20:55
Hola Sina:
Otra vez Jes?s Manzano. Quiero que sepas que no deseo causarte ninguna molestia con mis mensajes. Si te resulto pesado, d?melo...
No obstante, no puedo dejar de interesarme por tu padre, tal vez por culpa tuya: ?Lo que has escrito de ?l es maravilloso! Y no s?lo lo que dices, sino la forma de decirlo...
As? que quiero saber m?s, y te pregunto:
?Con qu? edad entr? en la Paloma? ?Os cont? algo sobre el tiempo que pas? all??
Un saludo.
Publicado por Sina_Garcia
Viernes, 17 de abril de 2009 | 20:58
Para nada. Al contrario, estoy muy emocionada por vuestro inter?s y vuestra propuesta.
Mis disculpas por no ponerme en contacto. Ahora mismo, que si no se me olvidar?, y no por falta de inter?s, de verdad, me pongo en contacto contigo.
De hecho ya he comentado a mi t?o que recopile todo lo que tiene (incluso una foto que os puede gustar), "para una gran sorpresa".
Un saludo muy cordial
Publicado por Invitado
Viernes, 17 de abril de 2009 | 22:37
Sina, la emoci?n es nuestra. No sabes hasta qu? punto me alegra leer tu mensaje (no hab?a podido evitar leer tambi?n tus ?ltimos escritos y estaba preocupado). Acabo de llamar a Pilar y su alegr?a ha sido mayor que la m?a. Por cierto, tenemos bastantes datos de los palomos en Barcelona (incluyendo los locales donde les acogieron), que queremos confirmar con vosotros. Aumenta nuestra ansiedad por conoceros. ?Y este espacio es tan estrecho!
Un abrazo de ambos.
Publicado por Invitado
Viernes, 17 de abril de 2009 | 22:48
Se me olvidaba: ?Has podido entrar en los dos espacios donde estamos volcando toda la informaci?n? Te doy de nuevo las direcciones:

http://groups.google.com/group/historiadepaloma?hl=es

http://www.lapalomacentenario.com/

Hay muchas fotos que hemos encontrado en las hemerotecas. Tal vez a tu t?o le guste verlas. Y otra cosa: Aunque no tiene nada que ver con el tema, insisto, da gusto leerte.

Jes?s.
Publicado por Sina_Garcia
S?bado, 18 de abril de 2009 | 1:32
Estimados Jes?s y Pilar:
Creo que es de lo m?s bonito que me sucede en alg?n tiempo. S?lo espero poder llevar a mi madre y a mi t?o y primos, para poder "disfrutar" de un acto tan emotivo y tan necesario. Visit? el primer d?a las p?ginas que me indicas y me parec?a ver que podr?a ser uno de ellos mi padre.
Gracias, gracias por los halagos inmerecidos. Soy yo qui?n os estoy muy agradecida.
Un saludo, ?y adelante!. Os seguir? enviando todo lo que pueda recopilar.