Debería sentir vergüenza, o no, pero ayer... recordando el poema de Bécquer,
con "quién" aprendí a amar la poesía hasta llegar a olvidar por un
tiempo la prosa... ayer, ese dolor del "abandono" de los muertos en
un cementerio o más bien el abandono hacia el recuerdo de los muertos, de tus
muertos, se retorno en ira, en abatimiento y, finalmente, sentí... envidia.
Envidia de su soledad, de su descarga y de su paz. De su alejamiento del resto
de los seres, de los vivos, los que han de seguir con sus cargas, de su
desentendimiento hacia ellos, como si no fueran los vivos parte de los muertos.
Sus herederos, para lo bueno y para lo malo.
Entonces sentí alivio. Alivio porque mis muertos, mi padre muerto, está, aunque
sea metafóricamente, en el cementerio... y en paz. Nada tenía pendiente en vida
y nada le impide seguir en paz, allí donde esté.
Pienso cuánto me queda para seguir en paz, cuánto para que me dejen los vivos,
para que se alejen de mí. Me hace daño decirlo, ¿sí?, debería. Pero después de
lo sucedido ayer, no, no siento daño el decirlo. Siento el daño que a otros le pueda
causar.
Aunque, ¿y el daño que causa el desprecio hacia el recuerdo de tu padre?. Eso
también debería doler. Seguro que dolerá, por ello no seguiré hurgando la
herida. Pese a los hechos, les quiero; no han cambiado mi amor hacia ellos. Y
tampoco me corresponde juzgarles.
Consideré la lenta agonía que he decidido llevar, ¿cuánto he de esperar para
ser parte de aquellos?. De los que se quedan solos por estar muertos. Muertos
físicamente. Porque muchos viven sin vivir, y deciden vivir solos, apartados del
resto.
¿Me he convertido en uno de estos?, no, decididamente no. No vivo apartada del
resto de los mortales, deseo seguir con ellos hasta que llegue mi hora. Aunque
no sea el destino quien elija por mí; no, somos libres y yo ya elegí el
momento. Aún me queda una tarea por hacer; una hermosa tarea. Seguir al lado de
ella, la que no olvida a sus muertos, a su esposo y compañero muerto.
Por eso, mi "agonía" no es tal. Es un postergar lo inevitable; lo
deseable.
No sólo el "sentido de mi existencia" me hará más llevadera mi
espera. Hace poco, al comprobar que el tiempo es relativo, comprendí que hay
otros métodos para aplacar mi ansia.
Si, tal y como los científicos han demostrado, el tiempo es relativo, según
para quién puede ser mayor o menor el transcurrir de ese tiempo.
Se dice que quien se para a contemplar a alguien o a algo, ralentiza su tiempo.
Parece coherente, incluso para un poeta lo parecería, pues cuando se contempla,
se observa, ¿quién no ha sentido pararse el tiempo?.
Me es muy difícil "considerar" cierta clase de sentimientos. El amor
hacia un hombre es algo descartado. No, no es desprecio, al contrario, creo que
he sido mejor amiga con los hombres que con muchas mujeres. Y, con el tiempo,
te das cuenta que al igual que ellos no te saben comprender en un momento dado,
yo también he cometido el mismo error.
Si no puedo admirar al amado, ¿podría admirar, observar a otras personas, a
otros seres ... a un balancear de las olas en una puesta de sol?. Sí, hasta
hace poco, días tal vez, eso era posible. Ahora, me cuesta pararme a realizar
tal acto. No miro el cielo, no observo a la persona con la que converso.
Así pues, mi tiempo transcurrirá más rápido; mi día llegará antes. Sin que eso
afecte a quienes estén a mí alrededor. Sin que ello les cause daño alguno.
Tampoco es complicado de llevar a cabo. Prácticamente ya no soy partícipe de la
vida. Me convertí en observadora de la vida (creo que desde pequeñaja he tenido
bastante de ello, mirando todo lo que mi vista alcanzaba y deleitándome con lo
que podía apreciar de las cosas y de la gente, pero ahora quiero decir que sólo
me había convertido en observadora) y esto sólo, pese a que se me diga lo
contrario, no me satisface. Por ello, mi plan puede llevarse a cabo. Y sin
tener que dar explicaciones a nadie.
¡Qué maravillosa es la ciencia!. Cada día me gusta más. Veo y leo (aunque no me
deleitaré ) a Eduard Punset, intentaré no deleitarme, ni tan siquiera recordando
su reciente "El mito de la monogamia", etc. ¡Casi mejor dejo de
comentarlo!.
La cuestión es: pasar, pasar por la vida como un mero espectro. Sin
observación, sin consideración, sin duelo, sin gozo, sin sentimientos ... creerlo,
¡se pasa el tiempo "volando"!.