lunes, 20 de abril de 2009
Anoche vi de nuevo amanecer. Nunca me he sentido cómoda con ese "romper el cielo" y abrirse el sol como si fuera un parto doloroso. Siento escalofríos, desde pequeña. Al ir al trabajo, al regresar de una juerga, me resultaba igualmente ese momento desgarrador. Al contrario que el atardecer, que causa una tranquilidad y una calma ahora buscada.


Me acosté y desperté a las once al notar que pegaba una patada a Manola (mi gatita, que tiene la mala costumbre de subirse a mis pies cuando mi madre la deja fuera de su "dormitorio"), luchando para deshacerme de las sábanas como si de ataduras se trataran.
Un sueño, un extraño y apasionante sueño me había despertado. Las pesadillas rutinarias habían ya pasado y este era un sueño maravilloso y del que no hubiera querido desprenderme.
De repente estaba ante un gran mural. Todo él era una pintura atrayente, formada por cuerpos superpuestos; cuerpos desnudos de un mismo hombre. Su cara no se mostraba, no había precisión en su estructura corporal, era un hombre tal vez de piel clara, tal vez su pelo era rizado y rubio ... tal vez. Me acercaba sin moverme como si quisiera descubrir el gran secreto que guardaba esa pintura que se movía en sus trazos. Sí, esos cuerpos, ese cuerpo repetido quería unirse en uno solo, al mismo tiempo que yo casi notaba el olor de la pintura. Sus brazos se alargaban con cierto esfuerzo, sus manos se abrían. Y yo estaba tan próxima que tenía aquellos brazos jóvenes a punto de ampararme. Y yo estaba también con mis brazos y manos abiertos para dejarme llevar dentro del hueco apacible que parecía formar ese ya único cuerpo.
Pero desperté cuando ya sentía el calor de sus brazos, de ahí mi lucha por desasir mis sábanas. Y el maullido de protesta de Manola me tornó a la luz del día ya comenzado.
Presiento que es algo más que un sueño. Era un cuerpo repetido, pero sólo un hombre, un único ser. Su figura, sus rasgos eran desconocidos, pero en una esquina de aquel mural, de aquella pintura, según me iba aproximando había una firma. Una firma de un nombre, un seudónimo, un apodo, una palabra elegida por él para identificarse; un nombre anhelado. Un nombre que vuelve a estar cerca de mí.


Publicado por Sina_Garcia @ 4:09
Comentarios (7)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
martes, 21 de abril de 2009 | 23:33
Qué maravillosa descripción, Sina. El sueño, la gata que te trae a la realidad, aunque no tanto, el amanecer... Y esa imagen tan fuerte de ese hombre que tienes dentro, imagen que a mí me reafirma en una idea: el árbol del amor hunde todas sus raíces en uno mismo, del propio cuerpo se alimenta, y allí está dormido a veces, siempre dispuesto a renacer...
Publicado por Sina_Garcia
miércoles, 22 de abril de 2009 | 21:22
Gracias por lo dicho, invitado.
Siento que has captado lo que a veces me cuesta hacerlo a mí.
Y ... tus palabras son tan hermosas, tan llenas, que hasta me hacen reconsiderar mis constantes dudas ... reconsiderar, ¡tan abstracto todavía!.
Algo que también te agradezco, y mucho.
Publicado por Invitado
miércoles, 22 de abril de 2009 | 21:44
De nada, Sina. Estoy muy seguro de lo que te dije, así que no está escrito con la pretensión de que quede hermoso. Sólo espero que me creas.
Ahora voy a leer tu próxima entrada...
Publicado por peixes
martes, 28 de abril de 2009 | 21:57
Ese hombre quizás sea tu verdadero amor... sigue soñando con fuerza... lo sueños muchas veces se realizan...
Publicado por Sina_Garcia
viernes, 01 de mayo de 2009 | 0:48
¡Oh, amiga, soñar!.
Ya que me es difícil soñar durmiendo, me gustaría poder seguir soñando despierta, que es una actividad que realizaba y añoro.
"Los que sueñan de día tienen conocimientos de muchas
cosas que a los que sueñan de noche se les escapa". Edgar Allan Poe.
"...¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión;
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son". Pedro Calderón de la Barca.
Un beso, Peixes
Publicado por peixes
domingo, 03 de mayo de 2009 | 1:24
No conocía la cita de Poe, aunque lo he leído mucho...
"La vida es sueño".... me aprendí el monólgo de Segismundo de tanto y tanto leerlo... muchas veces dudo cuál es la realidad y cuál es mi sueño... por eso nunca dejo de soñar...!!
Tampoco dejes de hacerlo.. es fácil y mucho más placenter que la realidad...
Publicado por Sina_Garcia
domingo, 03 de mayo de 2009 | 2:22
"La vida es sueño" es una obra que mi padre solía leernos con bastante frecuencia, le gustaba mucho.

No Peixes, no dejaré de hacerlo, creo que no debería de haber dejado de hacerlo nunca. De hecho tengo un artículo que habla de ello ... ha sido algo irrelevante lo que me ha hecho recordar lo que siempre pensé que haría: soñar y vivir soñando.
Otro beso, ¡por que tú lo vales, chati!, y por tus palabras, que siempre me reconfortan.
Han leído este artículo Personas