viernes, 29 de mayo de 2009
He de comunicar que, por lo pronto, la continuación que en borrador está escrita sobre la gallinita y sus vicisitudes se quedará así: en borrador.
El motivo de este cambio es que en realidad no importa porqué llegó a realizar esa ardua tarea de buscar y rebuscar su alfiler querido. Lo importante es que lo busca y sigue creyendo que lo encuentra cada vez que halla uno semejante. Porque el resto, eran alfileres de su vida pasada; alfileres que
apenas la sujetaban ya en un mundo que no era el suyo.
Es ese sueño, que puede ser la realidad, y ese lugar, que es el lugar donde es feliz, lo que realmente interesa de la historia.
Siento que así, y al menos es como ahora lo interpreto, debe quedar el cuento.
La gallinita no persistió en su empeño, ni se dejó llevar por aquellos que le indicaban lo absurdo de su comportamiento.
Ella sabía que ese alfiler valía la pena y presentía que, jugando con la maquinita, también seguiría siendo feliz y más si, algún día, se reunirían, jugando, ella y aquel gallináceo tan especial como su alfiler más preciado.




Y así termina la historia ... o no.


Publicado por SINA_LU @ 4:24  | Relatos
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Comentarios
Publicado por peixes
miércoles, 03 de junio de 2009 | 1:46
A veces es prefeible soñar con una realidad que la realidad misma... siguí soñando y viviendo así que es mejor que no tener sueños...
Un gran beso
Publicado por SINA_LU
miércoles, 03 de junio de 2009 | 6:03
DEbemos intentarlo.
La vida te pone un verdad tras otra como cruda realidad. Das un paso y a continuación recibes un hachazo.
Pero, ¿y aquellos que no tienen ni sueños?, ni alimento, ni nada, nada, no tienen, no pueden tener sueños.
Por eso, amiga, amiga-hermana Peixes, ¡hay que intentarlo!, ¡hay que intentarlo!.
Todo es difícil, pero hay cosas, hay personas que valen la pena; las hay, sólo hay que pararse y mirar. Y comprender que lo que nos parece poco, para otros ni existe.
¡La gallinita quiere soñar, queremos soñar, necesitamos soñar!, ¿verdad, Peixes?.
Te quiero. Son las seis, empiezo a escuchar algún pajarillo en la calle ... voy a soñar, ¿o ya estoy soñando?.
Un beso que llega más allá del charco.
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