DEbemos intentarlo.
La vida te pone un verdad tras otra como cruda realidad. Das un paso y a continuación recibes un hachazo.
Pero, ¿y aquellos que no tienen ni sueños?, ni alimento, ni nada, nada, no tienen, no pueden tener sueños.
Por eso, amiga, amiga-hermana Peixes, ¡hay que intentarlo!, ¡hay que intentarlo!.
Todo es difícil, pero hay cosas, hay personas que valen la pena; las hay, sólo hay que pararse y mirar. Y comprender que lo que nos parece poco, para otros ni existe.
¡La gallinita quiere soñar, queremos soñar, necesitamos soñar!, ¿verdad, Peixes?.
Te quiero. Son las seis, empiezo a escuchar algún pajarillo en la calle ... voy a soñar, ¿o ya estoy soñando?.
Un beso que llega más allá del charco.