El cansancio (algo tan común en mí ) no es el habitual; este tiene otro porqué, su largo camino recorrido para que al final me alcanzara y me tumbara en la lona, como perdedora de un combate demasiado largo. Sola, sola, de nuevo sola. Y no me duele "esa soledad", me duele que yo sola no puedo ser suficiente para quienes pueden necesitar más de mí.
Amor constante más allá de la muerte