S?bado, 15 de agosto de 2009
Hago una búsqueda de mi blog en Google y me encuentro una sorpresa. Entre los resultados, Bitacoras.com describe lo siguiente:

El Sitio de Sina en Bitacoras.com

El Sitio de Sina. ¡Una bitácora tan interesante como esta y no sabemos de qué va!... esperemos que su autor nos cuente algo sobre ella en breve. ...
bitacoras.com/.../blogmadridsinalu.blogcindario.com - En caché - Similares

Me quedo un rato pensativa... ¿interesante?; me gusta la palabra. Sólo que el comentarista no sabe "de qué va".
¡Buena pregunta!, yo tampoco lo sé.
Es un placer para el ego de Sina (¡quién no tiene un poquito de ego!, no lo neguemos, ¡por favor!) encontrar ese tipo de comentario. Un comentario gracioso a la par que realista.
En realidad el día que pueda explicar "de qué va" este blog, quizás pueda explicar más cosas.
A modo de ayuda, tanto la introducción de "la gata liviana" como el artículo de primera toma de contacto con el mundo de los blogs (y también de los diarios y bitácoras, aunque no era consciente al crearlo de la relación que existe entre unos y otros  -pues de haberlo sabido quizás no hubiera elgido crear un blog, sino una página web en la que englobar todo lo que aquí "meto a presión"-) de "Propuesta Inicial", puedan "ayudar algo" para intentar comprender "de qué va" esto.
Este es el blog de alguien que quería escribir, sin plantearse qué significaba crear un blog, sin ninguna experiencia previa en esta parte del mundo virtual y en el que quería y quiere dejarse reflejada, con sus contradicciones y con la anarquía que rodea su vida y su mundo. Quizás porque la anarquía es un método que siempre gustó a Sina, al igual que las utopías, los sueños y las ilusiones. Sólo que la realidad hace que brúscamente el blog se convierta en un derramar los sentimientos y el dolor de un día a día demasiado complejo.
Gracias, amigo comentarista de Bitacoras.com por interesarse por este espacio; espero que el entrelazado de frases que he expuesto permita que pueda llegar a la conclusión "de qué va" este blog.
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Puede que siga...

Publicado por SINA_LU @ 0:36  | Noticias
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Jueves, 13 de agosto de 2009
Lunes, 10 de agosto de 2009
Estas últimas horas han sido extrañas. Es mediodía, apenas he dormido; estoy en la cocina, como es habitual, "el Chacho" y su familia "nos hacen el favor de ahorrar energía" poniendo para todo el patio la música de los domingos. Lo malo es que él y sus hijas seleccionan los temas... siempre más de lo mismo.
Oigo algo distinto; ¿cuánto tiempo hacía que no escuchaba esa canción?; me quedo parada, giro y abro la ventana; apoyo mis brazos y me dejo llevar por el sonido de la música. Escucho un "buenos días", es el vecino del portal de enfrente, el que compró el piso al divorciarse hace... ¿tres, cuatro, quizás cinco años?. "Buenos días", le respondo. Nunca nos hemos cruzado más palabras; sigo escuchando la música, con la cabeza hacia el quinto desde donde llega el sonido, aunque no hace falta demasiada concentración, el volumen es tal que parece que lo tuviera en casa. De repente Manola se asoma a mi vera, ¡le encanta curiosear y máximo si alguien está tendiendo!. Escucho un "¿no se cairá?", alzo la mirada; nunca nos habíamos cruzado más que un saludo. "No, no te preocupes, no se cae". "Es muy gracioso", "graciosa, es gata, por eso es tricolor", "¡ah, no sabía". Sigo pendiente de la música, no me gusta la nueva versión, prefiero la antigua, aquella que escuché como banda sonora de esa película que tanto me impresionó. Manola sigue curiosa el movimiento de las cuerdas y de la ropa. "¿Y cómo se llama?", "Manola, se llama Manola", oigo su carcajada: "¡le va muy bien!". Miró a mi vecino; no sé ni su nombre. Nunca he estado tanto tiempo mirando en la ventana del patio, ¿qué hacía ahí parada?, podría pensarse que cotilleaba a los restantes vecinos. Pero no sé el nombre de él. Sí que algunos fines de semana, al atardecer, según pasaba con la ventana abierta me había saludado. Eran momentos de reunión. Se escuchaban voces de otros hombres y de mujeres. Se hablaba de vinos que habían llevado. De la cena preparada... pero no sé su nombre. Se despide: "bueno, ¡esto ya está!, por hoy se acabó la lavadora", le miro, le sonrío y él me devuelve la sonrisa. "Hasta luego", me dice, "hasta luego", respondo. Ya no hay que observar nada, Manola se baja haciendo ruiditos para llamar mi atención. Aún no ha acabado la canción, quiero terminar de escucharla. "Su voz es agradable", pienso; antes no lo había considerado. "Y ha sido amable con Manola", quizás hasta sus rasgos me han parecido armoniosos; sí, eso me habían parecido, hasta ese momento no le había mirado. Corro las cortinas, hace demasiado calor ya para dejar la ventana entornada. La canción ya ha terminado. Me río sola, recuerdo la voz de Chus, en la secretaría diciendo: "¡anda, pero si se ha fijado en el culito y todo!", "¿ehhhhh, ya estamos de cachondeo, Chus?", "no, no, ¡si es que parece que no ves los pilotos encendidos, pero sí te fijas, sí!", nos echamos a reír las dos y nos secunda Esther: "¡y luego pasa lo que pasa, que la invitan a café entre clase y clase y va y hasta ella los paga!, jajaaaaaa", "¡pesadas!, ¡siempre igual!, no me gusta que me inviten a nada", "¡ahhhh, rompecorazones, que no ves que el pobre te quiere invitar y por algo será!", "¡pesadas!, siempre igual, si somos colegas", "ya, ya", sigue la voz de Chus resonando: "¡y encima el tema de conversaciónnnnn!... ¡el trabajo, jajaaaa!". "¡Os dejo, que me liais y ya voy tarde, pesadas, más que pesadas!, jajaaaaa".
Pienso que la vida se me hace eterna, que se prolongan las horas demasiado, demasiado los días. Pero ya ha pasado tanto tiempo y tantas cosas... ¡no, no estoy segura!, es como si a veces todo se ralentizara y otras pasa demasiado deprisa, demasiado deprisa...



Canción: "Me quedo contigo" (Los Chunguitos)
Fragmento con el
Tema de la Película "Deprisa, deprisa" (Carlos Saura, 1981)
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Puede que siga...

Publicado por Sina_Garcia @ 6:12  | Sina y sus Vivencias
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S?bado, 08 de agosto de 2009

Hay nubes en el cielo, tan bella la luna como estas noches ilumina más que las grandilocuentes farolas de esta humanidad que ya no mira a las estrellas. Las nubes forman caminos discontinuos, como es el camino de la vida.

Suena en mi interior Caruso, una y otra vez me llega el recuerdo de esa voz. Del día que trajiste un joven canario amarillo brillante que te había regalado un amigo, nunca te vendían, te regalaban. Te había dicho que era el mejor macho que tenía de los últimos que había criado, que sería un estupendo cantor. Eso no nos importaba mucho, nos trajiste (éramos pequeñas, Jorge aún no había nacido) un animalito a casa, ¡un bello pajarito!. Casi escandalosas saturábamos al pobre canario. Ya le habías comprado la jaula, ¡ah, no!, también te la había regalo tu amigo. Y alborotadas las tres proponíamos nombre, fuiste tajante: “Caruso, se llamará Caruso”. Y Caruso fue un canario no sólo magnífico cantor, sino además una estupenda mascota. Aprendió a abrir la puertecilla, se paseaba, le llamábamos, comía de nuestra mano, se posaba en el hombro, en la cabeza, jugaba al escondite, incluso, una vez nos cambiamos al nuevo piso, se escapaba a la terraza de la vecina de al lado, andando, sin volar, todo pancho. Le llamábamos y regresaba cantarín y cuando él quería volvía a la jaula, a beber, a comer, a dormir. Vivió muchos años y hasta uno de sus hijos, Chiqui, fue también otra mascota de la casa; aunque Chiqui era lo opuesto a su progenitor: cantaba haciendo gallos, tenía un plumaje que parecía un “punk”, te reías diciendo que habíamos elegido de entre todos los polluelos el más feo. Y es que hasta las patas eran tan largas que nadie pensaba que era un canario. Pero quizás por ser así, tan feuchillo, tan destartalado, lo elegimos, aunque el tío insistía que aceptáramos a otro, alguno naranja que había salido y que podría ser también buen cantor como Caruso al que había cruzado con una bella canaria que compró pensando sólo en él. Pero éramos así: nos gustaban aquellos que parecían más desprotegidos. Quizás porque eso nos lo habías inculcado tú, junto a mamá.

 

"Una furtiva lágrima" Enrico Caruso
 


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Puede que siga...

Publicado por Sina_Garcia @ 7:09  | Sina y sus Vivencias
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