Martes, 27 de octubre de 2009
¡Calla, basta!, ahora me toca hablar a mí. Este podría ser el monólogo que hoy mis entrañas derrama, podría ser, ¡ahora, ya, hoy, vida, calla!:


Alguna vez, de pronto, me despierto...
("Antología del Amor", Julia Prilutzky)

Alguna vez, de pronto, me despierto:
Un dolor me recorre tenazmente,
un dolor que está siempre, agazapado,
por saltar, desde adentro.
Entonces tengo miedo.
Entonces, me doy cuenta que estoy sola
frente a mí, frente a Dios, frente a un espejo
lleno de mis imágenes,
de rostros polvorientos.
[...]

Puede que siga...

Publicado por Sina_Garcia @ 6:55  | Sina y sus Vivencias
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Jueves, 15 de octubre de 2009
Vísteme despacio con tus suspiros,
Peíname suave con tus dedos.
Házme seguir tu acompasado latido,
Calma este pulso descontrolado.

Cálzame con tus pasos erguidos,
Píntame con la paleta de tus colores.
Díme lo que siempre quise y no dijimos,
Libera mis labios no sellados.

...

Descubriste una piel de deseos,
Reviviste el calor del delirio.
No creas que para mí es fácil,
No se puede negar lo sentido.

Desnudaste un alma con heridas,
Creaste una mujer renacida.
No digas que es posible el olvido,
No, aún no se ha conseguido.
[...]
Puede que siga...

Publicado por Sina_Garcia @ 5:30  | Poemas ... o algo as?
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Mi?rcoles, 07 de octubre de 2009

Jorge Miguel fue una vez un niño. Un niño al que le encantaba que le leyeran cuentos antes de dormir. El cuatro de octubre de 1980 nació en la Clínica Virgen de La Paloma. Yo, su hermana, tuve el emocionante placer de ser la primera que lo vio, cuando lo depositaron en una cunita en el Nido de la clínica hasta que alcanzara el peso adecuado. Mamá se encontaba demasiado débil y papá estaba pasando uno de sus ataques de gota y además tenía que quedarse en la habitación a atender a mamá que acababa de ser subida del paritorio; yo, impulsiva y como si fuera un polvorín, corrí por los pasillos hasta llegar a poner mis manos en el cristal para visitar a los bebés y verle según dejaron a mamá en la habitación.

Pero el nacimiento de mi hermano menor, tiene su capítulo en una de las partes más importantes de mi vida y de mi corazón y será relatado en su momento en el apartado “Sina Cuenta Su Vida”.

Mientras llega ese momento y aunque hayan pasado tres días: feliz cumpleaños, “tato”, te quiero mucho. Cuando veo tu sonrisa, me haces muy feliz.


Brisa y Abril

Este es un cuento de una realidad. Por desgracia no todos los niños pueden tener el amor de unos padres, ni tampoco pueden no sólo disfrutar del amor de un hermano, sino que la vida que les ha tocado no les permite el poder cumplir el sueño deseado. Por ello, y porque es una realidad que entre todos podemos cambiar, este cuento narra la historia de unas niñas, como muchos otros niños, que sí pueden contar con el regazo del amor de sus progenitores, que pueden compartir juegos con sus amigos, y como hermanas al recibir lo más importante -el amor de los suyos-, también pueden llegar un día a cumplir sus sueños.
Porque los sueños de los niños no deberían truncarse. Porque los sueños de los niños de hoy pueden ser los hechos de los hombres de un mañana mejor si tienen amor y se les educa con los auténticos valores de la vida.
Aquel día en el que Brisa y Abril compartieron la felicidad del mayor de los logros: el volver de nuevo a celebrar el triunfo del amor que en su vida en común como hermanas, como compañeras de aventuras y de nuevas experiencias, se tienen y transmiten hacia los demás, es el que ha inspirado el siguiente relato:

[...]


Puede que siga...

Publicado por Sina_Garcia @ 2:24  | Relatos
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