Cuando
tantos miles de personas en todo el mundo sufren día a día el desprecio hacia sus vidas
y sus derechos más elementales son pisoteados. Cuando millones de seres
humanos no tienen ni la posibilidad de sobrevivir por la falta de
alimentos o de medicinas. Cuando se reúnen las grandes potencias, los
países en desarrollo, los que se encuentran en una "categoría" no contemplada ni en un, ni un otro grupo, y prefieren callar y dejar pasar la ocasión en la
que podía ser afrontado de una vez por todas que en muchos lugares del mundo
la vida de una persona no vale absolutamente nada...
Cuando considero todo ello y miro hacia mi interior, siento vergüenza.
Vergüenza porque aunque sea muy poco, si cada uno de nosotros aporta un
pequeño gesto que sea sumado el resto para hacer más justa esta
sociedad en la que nos encontramos inmersos y de la que podríamos
desligarnos, se podría humanizar la sociedad (como bien determinó el gran Vicente Ferrer puede ser)... y me avergüenzo. Siento
cierto pudor al considerar el sentido de la vida, para ser más concreta
el sentido que en situaciones límite se le puede dar a la vida... a
vivir. El sentido que le doy a la vida, o el no sentido que le doy. Sólo quienes se hayan encontrado en una "situación semejante"
pueden "ponerse en mi lugar"...
Dentro de poco será 20 de noviembre, una fecha clave para la democracia
en España. Antes de que el franquismo muriera con el dictador, se
produjo la última condena de muerte del régimen represor. Luis Eduardo Aute, disfrazando la composición para saltar el control de la censura,
escribió uno de los temas que recomiendo nadie se pierda en uno de sus
antológicos directos: "Al Alba". El tema se creó unos días antes de que
se llevaran a cabo los fusilamientos del 27 de septiembre de 1975. Hay
una versión de esta canción que ensalza el tema ya de por sí emblemático
a la par que escalofriante con la sentida y desgarradora voz de Rosa
León. Su letra y la forma en la que Rosa León interpreta la canción potencia la sangrante composición, cuyos ecos en ocasiones se cuela en lo más profundo de mi corazón. Dejo el vídeo... y sigo con unas palabras en forma de verso, en especial para quienes hayan sentido "alguna vez ese miedo"... o el pensamiento hacia la "terrible liberación"...
"Al Alba"
Deja sola la flor ajada reposando,
acaricia su textura ya marchita
y unas lágrimas la acompañan.
Despacio se levanta de nuevo,
apaga su sombra la dejada
que con un suspiro abandona.
Gira con leve movimiento
el cuerpo que manda su vida,
de nuevo la huída comienza.
Camino ya tan conocido,
con ojos cerrados la lleva
a donde no se regresa.
Por cada intento repetido
dolor, angustia y tristeza.
Se encoge en la cama.
Ni ella conoce el motivo
que la mente equivoca
y, vacía, se avergüenza.
Poema: Sina García