* Aminatu Haidar o Aminetu Haidar o Aminetou Haidar o Aminatou Haidar (su nombre varía, aunque lo correcto sería: Aminattou Haidar, que es como ella se nombra -y nombraron sus padres- y como figura en su pasaporte)
Aminatu
Haidar (la "Ghandi Saharaui") es una reconocida activista que lleva
veinte años en su lucha pacifista por los derechos del pueblo saharaui
y la autodeterminación del Sáhara Occidental -ocupado por Marruecos
desde 1975 con el consentimiento de España tras la indigna salida "en
su papel" como país colonizador-, ha sido galardona en múltiples
ocasiones. Hace poco recibía el Premio Coraje Civil 2009. Después de
asistir a diversos actos regresaba al Sáhara para reunirse con su madre
e hijos de trece y de quince años. Sin embargo, fue retenida, contra su
voluntad, en El Aaiún y expulsada posteriormente de manera violenta e injustificable hacia el Aeropuerto de Lanzarote (España).
Aminatu Haidar, mujer relevante y de prestigio internacional,
lleva doce días en huelga de hambre. Durante estos doce días hemos
asistido a una situación completamente absurda e incomprensible, a la
par que intolerable. Llegó
al Aeropuerto de Lanzarote desde el Aeropuerto de Casablanca
(Marruecos) tras ser retenida,
interrogada durante varias horas (con presión psicológica y usando
medios de enfoque directo de luces o flashes dirigidos hacia sus ojos
-a sabiendas de la afección que sufre su vista producida por los cuatro
años que pasó en un centro de detención marroquí, en el que usaban
vendas para taparle los ojos sin recibir atención sanitaria-) y
finalmente se la embarcó forzada en un avión con destino a la isla
española,
una vez retirado su pasaporte y demás documentación. Esa falta de
documentación ha causado que el gobierno español (con "la diplomacia
con la que debía buscar la solución para no afectar las relaciones con
el reino de Marruecos o con el pueblo Saharaui") haya estado titubeando
durante estos eternos días. Se le ofreció el asilo político, algo a lo
que Haidar se negó (pues tiene pasaporte y demás documentos que
acreditan su origen y que exige le sean devuelto por parte del gobierno
marroquí ) y esta situación hubiera complicado su única meta: regresar
de nuevo junto a los suyos.
Parece ser que se ha reconsiderado la situación (aunque la humanitaria,
hasta ahora no hubiera sido la prioritaria) de Aminatu Haidar
y en las próximas horas se habla de una posible entrega de un nuevo
pasaporte con nacionalidad española, para así dar por finalizado este
vergonzante hecho que no hace sino el volver a plantear para cuándo una
solución para el pueblo saharaui.
España tiene una brecha histórica abierta, una deuda con el pueblo saharaui, una obligación moral,
de -ya no el dar respuesta a la autodeterminación, pues en la
actualidad poca fuerza podría hacerse ante Marruecos- pronunciarse y
aunar al resto de países para que no se siga ignorando la situación de
un pueblo con tierra, pero sin derechos.