CARTA DE JOSÉ SARAMAGO A AMINETU HAIDAR [...]

...Continuación del artículo Los primeros años VI (Cambios)
Después
de aquella brevísima estancia en la localidad de Alcorcón
regresamos a Madrid capital. El principal motivo era, como ya comenté
en el artículo que continúo, el no poder estar escolarizadas. Los
pocos colegios públicos saturados así como las instalaciones mínimas
requeridas para vivir en
aquellos momentos en Alcorcón, hicieron que mis padres vendieran
precipitadamente aquel piso y nos ubicáramos en la vivienda familiar en
la que
todavía vivo. Obvio que Alcorcón posteriormente fue añadiendo al gran
número de
viviendas iniciales el resto de las comodidades para hacer que la
localidad (la
ciudad, por su gran número de habitantes) dejara de ser una
ciudad-dormitorio
sólamente, por lo que nada tiene que ver con aquella que conocimos,
aunque esa
etapa sin "cole" y con las fiestas patronales fuera para nosotras una
experiencia divertida y recordada.
Al llegar al nuevo domicilio tuvieron que adaptase ciertos hábitos. Contábamos
con una habitación menos y mi hermana menor dejó de
dormir en su amplia cuna (cuna que, situada en su propia habitación y siendo la más fresquista del
piso de Alcorcón, era mi "lugar" favorito para dormir la siesta... la
siesta siempre ha sido un placer que me ha gustado disfrutar cuando me he
podido permitir "ese lujo" -hoy, casi obligación-). Con ello, empezó una nueva
etapa: aquella en la que las tres hermanas compartíamos solas por primera vez
la misma habitación. Para comprender qué significó el estar las tres en la
misma habitación hasta que cada una fue decidiendo formar su propia familia,
tendría que desglosar hechos que se sucedieron antes y después de la fecha de
nacimiento de mi hermana pequeña.
[...]
