Lo que hasta hora era una expectativa de un secuestro en silencio y en la fe y esperanza de que finalizara de la manera más feliz, tristemente se ha convertido en una pesadilla que nadie queríamos pudiera llegar a darse: los tres cooperantes de Barcelona Acció Solidària, secuestrados desde el día 29 de noviembre, al paso de la caravana de ayuda de su ONG por Mauritania -además del también cooperante francés Pierre Camatte, capturado cuatro días antes en Mali-, son rehenes de Al Qaeda.