A las ocho y media apagaremos las luces y aparatos no básicos. Quedan velas, aún quedan velas desde las que usamos en Navidad. En una hora... ¿cuántas muertes, cuántas víctimas que sufren las secuelas del terremoto de Haití, del de Chile?... ¿cuántos asesinados en la Franja de Gaza, cuántos por las armas vendidas por este gobierno, por el previo y por el que vendrá?.
-"No, no te preocupes y atiende a Javi"-. Javi está nervioso, intuye la emoción en la voz de su madre, la misma voz que responde: -"Eres tú quien no ha de preocuparse, ¡por favor, prométemelo!, verás como todo cambia, es sólo eso, una mala época". -"Sí, sí, es así como dices, seguro. No te preocupes y pasarlo lo mejor posible. A ver si hace buen tiempo...", también se sujeta en un hilo de voz la respuesta, casi apenas perceptible. Javi insiste:-"¡Mamá!, ¡vámonos a Colmenar, ¡al tren de Colmenar!, ¡VÁ-MO-NOSSSS!".
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