El
día ha sido largo, muy largo, papá. Mamá y yo hemos tenido encendida
una vela, tu vela, la que no se consumió a diferencia de entre todas
aquellas que pusimos
en representación de cada una de las personas queridas, próximas o en
la distancia, en la cena de Nochevieja... y aún no hemos podido ir a
dejarte unas flores...Durante mucho tiempo las flores campestres fueron mis favoritas; las margaritas, las amapolas, las violetas y las pequeñas campanillas eran las que prefería, después la rosa empezó a fascinarme. Sobre todo una tierna rosa, no un ramo, sino una única rosa aún sin abrir, con sus pétalos cerrados; me gusta observarla en [...]