Domingo, 08 de agosto de 2010

Todos tenemos recuerdos tuyos, es algo natural, m?ximo teniendo en cuenta la clase de hijo, de hermano, de esposo y de padre que fuiste, que has sido y ser?s, ejemplo para muchos, como en su momento coment? el propio V?ctor aquel d?a, aquel jueves en el que unidas tus manos a las de mam?, el sufrimiento de la maldita enfermedad acab?.

Est?n tan presentes los momentos en los que me tomabas en brazos para acostarme, despu?s de haber quedado dormida viendo la tele encogida en el sof? -como "un cuatro", dec?as a sabiendas de que en muchos casos estaba s?lo adormecida pero esperaba que me llevaras a la cama-, los ratos sobre el papel aprendiendo a dibujar con tu trazo firme y tranquilo, las ma?anas de los domingos escuchando tu voz cont?ndonos un cuento, leyendo alg?n libro, cantando alguna de tus canciones favoritas, saliendo al encuentro del t?o Sebas y de los primos: una visita r?pida a la misa dominical y entretenerse en alguna terraza en el buen tiempo o un recorrido por alg?n bar y la pasteler?a para comprarnos aquellos pastelitos de pi?ones.

El olor del pesca?to frito, de una tortilla de patata, platos hechos con cuidado y que elaborabas en un principio para tus cenas -cuando ya mam? no pod?a cocinar- y que se convert?an en platos favoritos para toda la familia, se mezclan con aquel guiso de los domingos enfrente de la tele, d?a en el que pod?amos coincidir contigo a la hora de la comida pues el resto de la semana trabajabas duro y nosotras ten?amos los horarios tan distintos del cole. Llega de nuevo el sonido de tu silbo para acompa?ar las pelis de indios y vaqueros que tanto te gustaban. Son tan pr?ximos los recuerdos de aquellos ratos, de aquellas peque?as cosas que nos traen de nuevo tu figura, que nos renuevan tu presencia, que dejan de ser peque?as para convertirse en grandes cosas.

?

"Aquellas peque?as cosas"
Joan (Juan, ?uysss, se me ha escapado pap?!) Manuel Serrat


Debe de ser muy triste olvidar momentos tan bonitos vividos junto a ti. Olvidar tanto la
?poca? lejana en la que apenas pod?amos disfrutarte porque el trabajo de largas jornadas nos lo imped?a, como olvidar la m?s pr?xima (ya pre-jubilado "por Felipe" -dice mam? a quien pregunta sobre ti o para referirse a ese otro periodo de crisis en la econom?a cuando habla de los ?ltimos a?os de tu vida-), a?os de un hijo que podr?a ser un nieto y de las propias nietas primero y de Jandro despu?s.

La memoria es selectiva, tambi?n equ?voca. Mi memoria -como la de la mayor?a, supongo- captura los momentos desde mi perspectiva. Me enaltece en ocasiones e idealiza a personas importantes en mi vida. Quiz?s te ha idealizado un poco, pap?, pero no obvia que "erais un equipo", que mam? te daba el empuje que a veces te faltaba y que tambi?n te arrastraba cuando alguno necesit?bamos -a?n necesitamos- de vosotros.

Ha de ser muy triste no recordar todo ello, como triste fue para pap? en aquellos ?ltimos d?as el que se le pudiera acusar de cualquier falta... o que se le agravie en la actualidad, muy triste para un padre ?ntegro y trabajador, para una buena persona -como todos le califican-. No puedo olvidar todo lo positivo, todos los d?as de felicidad que nos diste porque forman parte de mi vida, como tampoco los d?as de adversidad por la falta de salud de mam?, as? como el tiempo de carencia de ostentaci?n y exceso -que nunca de necesidad, pues para ello cont?bamos con tu trabajo en cualquier situaci?n que se diera-; un hijo (una hija, en mi caso) no puede olvidar nada de ello, como tampoco equivocar o confundir los ?ltimos d?as de tu vida, ni -por muy doloroso que resulte- el duelo en el que tu cuerpo se convirti? en ceniza... tu cuerpo, pap?, que no tu memoria tan presente, memoria que amamos y debemos honrar.


Comentarios