Jueves, 20 de noviembre de 2008

20 de noviembre, fecha muy señalada para los españoles que creen en la libertad, libertad de expresión, libertad de hecho y que a partir de un 20 de noviembre, después de tantos años, tienen unos derechos que se han de cumplir. Y hoy, 20 de noviembre, se "celebra" el Día Internacional de la Infancia.
Con respecto a lo que esto supone, los derechos del niño, es una celebración el que se redacten leyes de protección para la infancia, se aprueben, se instauren y, finalmente, se apliquen. Y que puedan ampliarse, no sólo en apartados, sino, fundamentalmente, por territorios y por distintas culturas o sociedades, además de establecerlas de una forma oficial por los distintos estados y naciones.
Pero, por desgracia hay mucho que hacer: considerar lo que todavía no se contempla para proteger al niño. Conseguir que las naciones aprueben y hagan cumplir esos derechos. Ardua tarea cuando, aún existiendo las leyes y los estamentos y recursos suficientes, no sólo dichas leyes no se aplican, sino que hasta se ignoran.
Hoy, es, por ello, un día muy triste para Sina.   

Todo “hubiera sido perfecto” de no haber conocido una historia real, acontecida en estas últimas horas. Colaborar con una y otra ONG, apuntarse y, en la medida de lo posible, en lo cotidiano, custodiar para que esos derechos se cumplan es lo cualquiera debe hacer, ya que este mundo no se mueve sólo por los gobiernos, también cada uno de nosotros ponemos poner nuestro granito de arena.
Eso es lo que hasta ahora Sina ha hecho. Sin duda está "orgullosa" por avisar lo más rápido posible ante un maltrato de un niño o ante el conocimiento de esa posibilidad. Un simple llanto por un patio de una comunidad, repetitivo, especial, ... puede ser una alerta. Nadie debe invadir el espacio de los demás y hemos de respetar la libertad del resto del colectivo, como también debemos hacer respetar nuestra propia libertad. Pero, ante la duda en este tipo de hechos, ¡hay que actuar!.
El orgullo estriba en el hecho de que sí se tenía que denunciar y se pudo poner, con ello, ¡y ojalá así fuera siempre!, fin a tal situación. Si fue una alarma por confusión, ¡tampoco pasa nada!. ¡Cualquier cosa, menos quedarse de brazos cruzados!.
¿Pero qué hacer cuando te cuentan, te dan a conocer algo que, a falta de mayor información, no puedes poner fin, ni, al menos, llevar a la justicia a quienes cometen el delito?.
Una amiga de Sina tiene una compañera. Ayer, al llegar al trabajo, la encontró desconsolada. Es una chica colombiana. Asustada, le preguntó qué le ocurría, pues se la veía muy afectada: había recibido una llamada de su familia desde Colombia ... ¡y enterado que una sobrina de tan sólo 10 añitos había sido violada por tres tíos de la pequeña! ... ¿día de la infancia?, ¿para qué?, es lo primero que te preguntas al saber algo tan brutal, tan real que parece hasta palpable aún en la distancia, y, por supuesto, doloroso, muy doloroso.
He encontrado UNICEF La Convención en Colombia referente a las leyes colombianas y los derechos de los niños en dicho país.
Hay leyes y, supuestamente, se están aplicando. Cuando Sina ha preguntado qué va a pasar con esa niña, qué ocurrirá con tales criminales, su amiga le ha respondido: "nada". "¿Por qué?" y ella ha contestado con un triste: "mi compañera dice que en su país estas cosas no se cuentan, se guardan ... porque, además, si denuncias, hay que tener dinero, que la justicia es cara, y, encima, hay mucho miedo por las posibles represalias".

Pequeña: quedan pocas horas, pocos minutos para acabar este día. ¡Ojalá pudieras seguir viviendo minutos, horas, días y años sin tal sufrimiento!. No quiero pensar qué pueda repetirse, no en tu caso, aunque desconozca tu nombre. Tampoco en otros. Pero se que estás marcada para toda la vida. No por tu vecindario, ni por las costumbres y la hipocresía de un colectivo, de una humanidad. Sino por el dolor tan profundo que te han causado; ojalá pudieran caerse las vendas de tantos ojos que no quieren mirar, ni saber, lo que ocurre a su alrededor. ¡Malditos, no sólo los culpables directos, sino también los que con su silencio han impedido la felicidad de tu infancia y han dejado huella en tu madurez!.

Sina seguirá, dentro de sus posibilidades, participando en cualquier acto que luche contra cualquier maltrato. Y siempre, siempre pensará que no ha hecho lo suficiente, porque las estadísticas te pueden confundir, pero la realidad te despierta atrozmente.

Tampoco se puede olvidar lo acontecido en Irán, con respecto a los DDHH. Si hace bien poco nos alegrábamos de “el fin de la ejecución de personas por delitos cometidos antes de los 18 años”. Días después, la misma Fiscalía iraní introdujo un matiz que excluye a la mayoría de los menores condenados a muerte. Sin embargo un joven afgano, fue ejecutado en Irán el pasado 29 de octubre*, ¡hay tanto que hacer!

* Irán: ¡menores en peligro (Amnistía Internacional)


Publicado por SINA_LU @ 23:44  | D?a a d?a
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