Viernes, 02 de enero de 2009
Liliana, ¡qué decir!, sabes que te quiero; que os quiero a toda la pandilla. Se muy bien qué implica este término: querer.

Entre otros, vosotros habéis hecho que lo recordara, que recordara qué es querer y lo he usado con conocimiento de su significado, con todo lo que entraña, porque cuando se tiene un amigo, una amiga, que está no sólo para lo bueno, sino para cuando las cosas no son sólo risas, ¡eso es cariño de verdad!.

Te escribo hoy por tu e-mail recién enviado y lo que sobre él comentas. Sí, no soy creyente, no creo en la/s religión/es, o mejor dicho, no creo en los que las promueven, y menos si es para perjuicio de otros. Pero las respeto, y respeto mucho a los creyentes que, con buena fe, las siguen. Es más, creo que hasta les he llegado a envidiar en algunos momentos, pues, para ellos su religión es, en muchos casos, un salvavidas que les da esperanza para ser rescatados.

Sin embargo sí creo en Él, llámese Dios, Alá, …, para mí: Él. Algo superior, que siempre “me respondió” cuando recurrí a él. Sólo que al igual que se agota la paciencia, se me agotó esa fe en Él o quizás le olvidé en este largo trayecto. Y es que en estos últimos años, no “me salía hablarle, pedirle”. Me encontraba tan perdida, que me cerré ante todo y ante todos. Sólo veía una salida. Pero no era la conveniente, y, poco a poco, me he dado cuenta que no estoy sola para poder dar con la salida adecuada, que hay gente a la que le importo, y que ellos me importan a mí. Es muy duro dar cada paso, la fatiga de tanto peso, de “dolerte hasta el aliento”, de tanto sentimiento encerrado, … ¡pero con ayuda se hace más llevadero!. Y es por lo que, desde hace apenas unas semanas, he vuelto a “hablar con Él”, ¡me queda fe, me queda vida!, ¡nunca pensé “ser un personaje de una película de Woody Allen”!, aunque, claro, en la Sanidad madrileña no hay presupuesto para divanes, con una silla de madera ¡ya te puedas dar por contenta!.

Y, en parte, en gran parte, habéis sido vosotros, con vuestra amistad y vuestro amor, quienes me han ayudado a vivir el día a día, a aprender de nuevo lo que significa la vida. Por eso gracias, ¡os quiero, os quiero y deseo no “perderos de vista” nunca!.


Publicado por Sina_Garcia @ 19:45  | Sina habla
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Comentarios
Publicado por Liliana
Viernes, 02 de enero de 2009 | 22:50
Me has sacado una l?grima al leer que recuperaste, aunque sea algo, de tu fe...
Pide y te responder?...a veces tarda, pero responde...
Un besote y un abrazo enorme...
Me gusta ser tu amiga
Publicado por Sina_Garcia
S?bado, 03 de enero de 2009 | 1:17
Tambi?n eso lo he tenido que aprender: llorar es bueno. Ya se me hab?a olvidado, he tenido que volver a recordarlo como los primeros pasos que da un ni?o.
Eso lo sabes; y tambi?n que te quiero, Liliana. S?lo faltaba reflejarlo en el blog.