Domingo, 18 de enero de 2009
Una persona muy allegada y querida me ha enviado un e-mail (gracias, Jóse, por el envío y, de paso, "por mimarme, como lo haces") de un discurso que de nuevo vuelve a circular.

Me refiero al discurso que en su día formuló el fotógrafo Gervasio Sánchez al recibir uno de los Premios de Ortega y Gasset. Lo cierto es, era, y lo sigue siendo, que dicho discurso no tuvo una aceptación "oficial" y por ello, incluso los propios medios que convocaron dicha distinción, no se hicieron eco del mismo como se merecía. Es más, al hacer referencia a dicho discurso, se limitaron a incluir en sus publicaciones aquellas partes que "consideran convenientes", en forma de fingido resumen, cuando en realidad, como se recordará, estábamos ante una contundente censura.

Porque ese discurso dice lo que había que decir, porque se habla de una realidad que no puede olvidarse y que seguirá vigente mientras haya pueblos en lucha, con guerrillas, con guerras consentidas, como la que ahora, delante de nuestras narices, viven las gentes de Gaza, ¡ese discurso no sólo es válido, vigente y conveniente que se recuerde!, ese discurso es el ejemplo de una libertad de expresión que gozamos y que, cuando conviene, deja de ser un derecho del pueblo español, representado en esta ocasión por el gran fotógrafo, el único que optó por una postura íntegra en "ese desatino" de censura política y mediática.

En vez de reproducirlo, os enlazo a una página muy interesante, la de Alberto Montero, para deleite del que busca la verdad en estado puro.

Publicado por SINA_LU @ 2:42  | D?a a d?a
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