Mi?rcoles, 18 de marzo de 2009

Si me quieres, trátame como a un igual.

Si me quieres, no me menosprecies ni de hecho ni de palabra.

Si me quieres, no uses tu fuerza ni tu violencia.

Si me quieres, no me sometas, ni me obligues a prostituirme.

Si me quieres, no abuses de mi inocencia de niña.

Si me quieres, piensa que es tu pequeña hija quien aparece brutalmente expuesta en Internet. 

Si me quieres, no me cierres las puertas, no me tapes, por ser tu hija o tu pareja.

Si me quieres, no pienses "que soy tuya", nadie pertenece a nadie.

Si me quieres, denuncia por mí si yo no puedo hacerlo.

Si me quieres, no me niegues la asistencia sanitaria, ni la escolarización.

Si me quieres, no me niegues acceder a una carrera o profesión determinada.

Si me quieres, no gestiones mis pertenencias, ni calles mi opinión.

Si me quieres, no pongas trabas para mi futuro.

Si me quieres, no me discrimines, ni permitas que otros lo hagan.

Si me quieres, respeta las leyes que nos hacen a todos iguales.

Si me quieres, no me "ayudes", colabora en nuestra casa.

Si me quieres, comparte tu responsabilidad de padre, para que no sea yo la que solicite siempre las horas en el trabajo cuando el niño enferme.

Si me quieres, no me preguntes si tengo pensado ser madre o tengo novio en una entrevista de trabajo.

Si me quieres, no me deniegues un trabajo, si cumplo los requisitos.

Si me quieres, no me pagues menos, si realizo la misma labor y responsabilidad que el resto.

Si me quieres, no te importe lo que otros digan, sólo lo que tú opinas de mí.

Si me quieres, aunque no me entiendas, al igual que yo no pueda entenderte siempre, compréndeme, como yo he de comprenderte.

Si me quieres, déjame ser mujer, al igual que tu eres varón y la historia no te ha cuestionado por ello.

 

¿Que por qué hace falta seguir recordando lo que ocurrió un 8 de marzo con respecto a unas mujeres "ajenas"?.  Baste recordar el porqué se relaciona el color lila (si esto del color te ha hecho gracia, ¡más motivo para confirmar un próximo 8 de marzo conmemorativo!) con una lucha (de todos los hombres -en su acepción más amplia- solidarios ante cualquier clase de injusticia) que aún continúa porque aún queda mucho camino que recorrer. Si no es por nuestras hijas, que también, al menos por las hijas de otros lugares que siguen creciendo con la misma carencia de derechos irrebatibles desde hace demasiado tiempo ya, tan sólo por su condición de niña-futura mujer. Si es que consigue tener un futuro.

 

No saturo el artículo con enlaces. Hay suficientes motivos para que existan muchos, ya que cualquier buscador devolverá miles de resultados al respecto del maltrato, de la discriminación, del sufrimiento del día a día de numerosas, cuantiosas mujeres, demasiadas niñas, así como de los Organismos y Leyes existentes para intentar combatir, vigilantes para que esas leyes se cumplan, la discriminación más trascendente que existe.


Sin embargo, dada la coincidencia de este artículo con la iniciativa en conjunto del Ministerio para la Igualdad y el delegado del Gobierno para la Violencia de Género al presentar una campaña para los más jóvenes, con un vídeo que será difundido en escuelas e institutos, dejo indicado el link con la información sobre dicha campaña y con un enlace al vídeoclip "Se acabaron las lágrimas", tema de Huecco, grabado en dueto con Hanna.


Publicado por SINA_LU @ 2:09  | Agenda
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