Mi?rcoles, 01 de abril de 2009
Me cuesta. Ciertamente llevo demasiado tiempo moviéndome en un círculo cerrado. Creo que ya voy comprendiendo algo. No hay porqué seguir haciéndolo. No hemos seguido el mismo camino. Cada cual ha seguido el suyo.
Debo pues adaptarme a mi paisaje, continuar con los que están en este camino. No olvidar al resto, pero no plantearme lo que no me corresponde. Sólo me corresponde plantear mi día a día.
Mi camino no lo he elegido. Es el que me ha tocado vivir. En un principio sí, pero la vida también
toma decisiones por nosotros y nos obliga a cambiarlo.
No tengo rumbo, no lo veo al menos, pero si me planteo el buscarlo y olvido el que otros han tomado, aunque me duela, quizás pueda encontrarlo.
Me he ido empequeñeciendo hasta convertirme en un espectro. Un espectro que quería seguir viviendo en la vida con los demás; en la vida de los demás, sin darme cuenta que ya no quepo en sus vidas. Pero no. Debo de regresar. Todo lo que tuve lo di, todo lo que pude hacer, lo hice. Ahora me toca hacer las cosas para mí.
Quisiera salir de esta sombría cueva, fría y húmeda, en la que al final he acabado. He estado dando tumbos entre las paredes, buscando una salida hacia un tiempo anterior. Ahora he empezado a extender mis brazos por la oscuridad, quisiera que mi mano tocara la calidez de quien me enseñe a salir de esta penumbra. O no, igual también es cometido mío el salir por mis propios medios. ¡Pero se hace tan difícil!.
No he de desmayar en el intento, ¡aunque tenga que repetir una y otra vez el tocar con mis manos cada oquedad, cada saliente, en busca de la escapatoria, esa salida hacia el presente!. Un presente inesperado, no querido; pero mi presente.
Soy como una chiquilla temerosa, apenas puedo sujetarme con las piernas. El temor me venció, por eso quise huir y acabé inmersa en esta caverna de tortuosos recuerdos.
He estado demasiado tiempo acurrucada en este mundo de horror, sin atreverme a realizar movimiento alguno, esperando ... pero esperando ¿qué?. No puedo esperar lo que no volverá. Debo ponerme de nuevo en pie, aunque insegura y con movimientos incoherentes, pero he de seguir con los brazos extendidos, corrigiendo con cada tropiezo el palpar de estas ásperas paredes y así, sin tregua, dar con la salida hacia el camino que he de seguir, el camino que me ha tocado en esta absurda lotería de la existencia.

Publicado por Sina_Garcia @ 4:28  | Sina y sus Vivencias
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Publicado por peixes
Jueves, 09 de abril de 2009 | 0:23
As? es... debes ponerte de pie, con todo el esfuerz que eso signifique... y caminar hacia adelante...
Un beso grande