Jueves, 14 de mayo de 2009

Antonio Vega, poeta en Madrid       

(y "Una décima de segundo")           

Cuando el poeta es fragilidad, sentimiento

y es una vida. Y muchas vidas. Y un enigma.

Cuando el hombre es poeta y es Antonio Vega

y puede llenar estadios y mover las multitudes.

Y también puede sentarse, pausado, cercano,

en la escalera de un tablado. Sigiloso.

Y cantar, contar, susurrar como lo hace.

Como lo hacía, como le salía a él.

 

Me lo dijeron, pero era día doce.

Me lo dijeron, pero estaba y no estaba.

Me lo recordaron y yo no iba, y dije: unas margaritas.

Y hoy, dos días después, te añoro, ahora, ¡ya!

Jugabas con lo prohibido, ¿quienes sabemos lo que es?

Vivías con tu vida, ¿quienes sabemos lo que era?

Lo habían dicho, ¡tantas veces!

Lo habían anunciado, ¡tantos adivinos!

Lo habían predicho, ¡tantos aseveraban!

Y hoy, dos días después, renuevan su reproche.

Te subieron, y luego ya no eras permisible.

Te elevaron, y llegabas tarde y alguno te increpaba.

Tei dolatraron, y tantas vidas ya vividas te habían curado de espantos.

Y hoy, dos días después, el micrófono busca tu pérdida.

No querías loas, ¡te sobraban las dobleces!

No querías oros, ¡conocías el valor del sol y de las sombras!

No necesitabas multitudes, ¡sólo tu guitarra y nosotros a ti!

Y hoy, do sdías después, han acompañado tus flores, juguetonas,

la fragilidad del cuerpo, la fuerza de la pasión y de la ternura.

Desde la estancia de la desunión, del debate, del desconcierto,

hasta el rincón que te lleva al final de estos años sin recreo, años de espera.


Obra:  "Llanto", Julio Alvarez Yagüe

Poema: "Antonio Vega, poeta en Madrid",  Sina*, en Madrid a 14 de mayo de 2009

 

* Con este poema abro una nueva categoría (Poemas ... o algo así ), por una necesidad surgida a raíz de la muerte de Antonio Vega. No creo que pueda mortificaros demasiado, pues mis poemas no se merecen la denominación de tales y preveo el poco uso que daré a este apartado. Mi respeto a la poesía os puede salvar de una parte íntima y pobre, que por conciencia ante mis pocas dotes para tal cometido, me avergüenza que salga a la luz.


Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios