Viernes, 22 de mayo de 2009
Ayer ya no pude más. ¡No, no, no!. La terapia de grupo es otra opción que se me ha dado. Me apunto a todo. Soy un conejillo de indias y en lo físico y en lo mental quiero -tengo por narices- que mejorar. Por ello siempre he dado el primer paso. Lo pedí hace tiempo. Ya no era el llevar o no llevar el tema de mis problemas físicos (la fibromialga es un tema muy complejo, pero por suerte, atendí a quienes me entendieron y a un buen médico y él mismo aplaudía el control que sobre la misma llegué a ejercer, realizando ya no una actividad completa, pero suficiente y siendo, en los momentos que había que aprovechar, auto-suficiente en la economía con el propio trabajo y para poder hacer escapadas en los viajes que siempre traen tantos motivos para poder seguir realizándolos buscando nuevas personas, culturas, ideas y pensamientos de forma de vivir. Enriquecedor, siempre), era que había otro asunto más: un giro, un chasquido en un cuello muy delicado y después ... ¡lo inaceptable!: vértigos, mareos, desequilibrio constante, día a día, hora a hora, minuto a minuto.
Y no, no se me prestó la atención psicológica que ya pedía a voces: "¡pero si lo llevaba muy bien!". Sí, después de un largo año, un nuevo descubrimiento brillante del doctorado, de los médicos y de las pruebas por las que pasé: lesión vestibular irreversible, crónica, sin operación. Tratamiento: fármacos y rehabilitación. Resultado: reacción a un fármaco que es único, no hay sustituto, "has tenido suerte -sí, claro, porque fui a un médico particular que me sopló 1.700 eurazos, de los cuales 1.000 los pagó mi hermana, aunque confiesa que me pagó la totalidad de los gastos, que en sí es irrelevante, ya que me salvó la vida, y es que la verdad responde cuando la necesitas, pues fue mi regalo de cumple del año pasado; responde económicamente, por el teléfono no, ya que su sensibilidad se lo impide-, de no haberlo retirado ya hubieras sufrido un infarto cerebral"; por ello, la rehabilitación: un desastre que llevó al empeoramiento a principios del año.
Así pues acudo acompañada a todas partes (hasta ahora no he tirado a nadie que siempre tienden la mano para acompañarme, pero al irme yo hacia donde mi desequilibrio me lleva sin darme cuenta, ¡igual me cargo a algún acompañante y tengo que indemnizar por daños y perjuicios!).
La terapia individualizada la llevo mejor. La del grupo no tanto. Hasta ahora he vuelto a actuar como todo mi vida: la omnipotente Sina que tiene que meterse en el pellejo de los demás, sufrirlo y tratar de buscar una solución. Pero como me cortaba en el grupo, poniendo mi "cara de aquí no pasa nada señores", me llevaba el "trabajo a casa", sufriendo por mis circunstancias y por las de los demás. Gilipollas que es una, ¡o de vanidad y de la máscara que te pones también podría haber bastante en mi actitud!.
Ayer era insoportable. Con la mano en el bolso pegada para notar el vibrador del móvil, pensando en cualquier alarma que podía surgir, llegué a empezar a des-aflojar la máscara por momentos. El calor, el dolor del oído dichoso que no ceja en su otitis, por su sensibilidad, dice el otoooo dichoso, el sufrir de los demás, la pedantería de algunos (otra coraza que nos ponemos y que también había usado yo misma en otras semanas previas) hizo que poco a poco fuera "dejando caer frases" posiblemente incómodas para algunos y, por lo que apreciaba por las miradas cruzadas, más para la psicóloga.
Primer round: la psicóloga advierte que si alguien se siente a disgusto, cree que le perjudica o que le ocasiona presión o mayor dolor el asistir a la terapia, que nadie está obligado. Sina responde con un contenido llanto, que desde el principio nada más entrar ya quería aflorar, que por su parte lo está intentando, que quiere seguir asistiendo (sabiendo que era la aludida).
Más monólogos y más sorbitos de agua, manteniendo la mano en el bolso, con los ojos húmedos y un sin fin de miradas cruzadas entre la psicóloga y yo misma. Sina vuelve a intervenir. No, realmente no estaba en el juego metida. Me salía de tono, posiblemente dejaba caer mi angustia contenida y el querer volcarla en no sé quien y sin poder reprimirme: "igual ese cambio no es que nos de miedo darlo, igual es que no deseamos ese cambio, no lo aceptamos, no en mi caso".
Segundo round: "chica, tú lo que necesitas es ir por ahí y darte unos bailes que te salen como moscas chavales, ¡yo es que no entiendo qué haces aquí". Sina: "lo mismo que tú. Dices que el matrimonio tendría que tener fecha de caducidad y llevas 40 años con tu mujer. Dices que la has engañado mil veces, que ella no se ha enterado y ahora que te portas bien -ejemmmm- que no quiere nada contigo. Dices que ha pedido el trámite del divorcio y no lo entiendes pues el vivir cinco años en la misma casa sin compartir ni cama, ni una sola conversación, nunca una habitación está ocupada por los dos al mismo tiempo, cada uno se compra, se cocina, se ..., etc. y se marcha de vacaciones solo, ¿y eso para ti es normal y no comprendes que tu mujer, que nunca la has maltratado -ejemmmmm- haga los trámites si así se puede vivir perfectamente?. Te contradices, para ella vuestro matrimonio ha caducado". Psicóloga: "bueno, Sina, bueno, cada uno toma una actitud ... bla, bla, él al menos sale, tiene sus amigos, bla, bla, bla". Sina se muerde los labios y se pone a llorar. Por primera vez no pido perdón en público por hacerlo y callo y dejo que siga el grupo.
Tercer round: "en conclusión -la psicóloga- muchas veces nosotros mismos nos ponemos las trabas, lo físico y lo mental está unido ... bla, bla, bla". Sina se pega grandes tragos de agua ("sí, la fibro se está estudiando a partir de los grupos en que nos constituyen y en todos los casos hay una coincidencia: demasiado auto-exigencia, demasiado echarse las cosas de los demás encima, etc. -que dirán muchos que ellos también lo han hecho y no tienen fibro-, aunque ahora están por lo del desajuste de las neuronas que se dedican a reaccionar ante causa/efecto. Si no hay un puñal que te esté rajando la espalda, ¿por qué el cerebro, sus neuronas que se dedican a responder ante el dolor real, envían la orden del dolor?, ¿perooooo ... la lesión por un accidente se puede relacionar con alguna neurona?) "... habría que considerar a los atletas paraolímpicos, por ejemplo que", Sina salta: "quisiera que me buscaras un atleta paraolímpico que sufra de vértigos y de mareos, a la par que mi situación que no son por motivos emocionales, aunque pueda estar peor si emocionalmente no estoy bien, claro, como al que le duele una muela y encima tiene obras al lado de casa". Gesto desagradable de la psicóloga y un de nuevo: "bueno, Sina, pero hay que buscar otras posibilidades: el salir con los amigos". Sina vuelve a cortar: "sí, siempre que los amigos puedan/estén disponibles para ir a recogerme y devolverme a casa, claro". Y me muerdo los labios de nuevo por no seguir con más cuestiones como la del recurso del taxi. Ya tantos recursos gastados en tratamientos alternativos, en vivir sin ingresos hasta el dictamen judicial y finalmente te quedas sin los ahorros y gracias a los amigos que antes de permitirte solicitar un préstamo, porque la maldita Caja Madrid te deniega el rescate de tu plan de pensiones -que esa es otra, porque en la actualidad podría llevar el caso a Consumidores, ya que sí cumplo los requisitos, pero para ello he de depender de quien me puede acompañar- que ni taxis ni leches, que no podría ni haber pagado al Perito para el juicio. Y sigue el grupo intentando cada cual alargar la jornada cada uno con su caso y desde su interpretación, como es lógico.
Último round: y la psicóloga ya remata con un "Sina, te voy a traer un libro que trata de una persona en situación límite, en un campo nazi, en el peor de los estados, sin nada absolutamente ... que gracias a su poder mental por encima de su situación pudo sobrevivir en vez de tirar la toalla como otros" y Sina, levantada y agarrada a la silla mareada con el calor, con la charla, con el dichoso oído, con ¡todo!, responde: "pero también es una opción, el tirar la toalla, cada uno puede tomar su decisión personal". Y de nuevo se calla ante las despedidas del grupo, la salida por la puerta, la sonrisa de la psicóloga y una voz que la dice: "¡ahh, hija!, te agarro, que te acabas de llevar una silla por delante". Y salgo callada porque ¿cuántos habría en ese mismo campo de concentración que también lucharon con todas sus fuerzas y el destino -claro, se nos olvida el destino, las casualidades, lo que pudo ser y no fue y que no podemos controlar porque no somos Dios- y un "buen" dia entró en la sala de incineración o en la cámara de gas y no nos pudo escribir su victoria contra la adversidad?.
Día para haber ido a ver una peli de "Rocky", aunque hay que verla en casa que en el cine el tímbano me puede estallar (si no estallo yo completa), a falta de no poder echar a correr y quemar toda la combustión que causa este estallido de furia o a falta de no poder pegar con los puños a algún muñeco, almohada o semejante que, aunque son más ligeros que un saco de entrenamiento, mis puños son de "cristal".
¡Pero claro, estamos ahora hablando de la Sina quejica!, no, mierda, de mí misma. De la Sina que no hace tanto de ello no se quejaba y hasta la recordaron que de no tomarse la medicación cabía el riesgo del ictus (¡uhhhh, qué miedo que viene el loboooooo!), tan común en la fibro. Y también del mal uso que hago de las personas; de las personas que amo o que me aman, de las de verdad, no de aquellas que ya hace años, y que son de la misma sangre y del mismo tronco, no quieren reconocerme ni aceptarme como soy y se mantienen a distancia ... ¿igual piensan que la fibro es contagiosa? ... aunque sí, el estado de ánimo lo es; lo sé porque he tenido que ayudar y aceptar, como algo natural entre ramas hermanas, como son y en un estado de ánimo lastimoso y han abandonado la terapia porqueee, ¿por qué era?, creo que no me convenció la justificación. De hecho la no aceptación me lo confirma, no, definitivamente la terapia tendría que haberla seguido. Ojalá tuviera a alguien que hubiera sido lo suficientemente fuerte para hacérselo saber. Y por amor, también por amor, podría haber existido esa fuerza en ese caso (¡otra vez Sina la omnipotente!, ¿cuándo me ocuparé de mis asuntos y no de los de los demás?).
Y eso es lo peor a lo que puedes llegar. No me debería importar si te han de agarrar para salir a la calle, si un viaje es una meta imposible. Si te prestan dinero los amigos, pues es igual -mucho, es mucho- que cuando te llevan agarrada para charlar o para ir a algún sitio; si un cariño o un amor es un sueño porque la realidad es la que hay y no hay otra. Tendré que conformarme con soñar (cuando deje de tener pesadillas, claro, ¡aunque me encantan las de vampiros que vienen a chuparme la sangre!); eso de soñar es algo hermoso (Sina, ¡es algo que está a tu alcance!, tengo que dormir algo más, así igual las pesadillas se tornan en sueños).
Lo peor a lo que puedes llegar es a ser rastrero con ellos, con los que te aman: no debería ser tan vil. Tendría que disfrutar con ellos y no involucrarles en mis torturas.
¡Me parto!, la próxima semana ¡hablaré del gobierno!, noooo, hablaré de mis torturas, de mi campo de concentración en el grupo de terapia. ¡Jejeeeee, qué mala puedo llegar a ser!. Está para eso: para sacar nuestros miedos. Bien, mi miedo es que me haga ilusiones y al final acabe en la cámara de gas. Igual la opción de lanzarse contra la verja electrificada produce un orgasmo hacia el infinito.
(Prometo contar las caras que pongas, ¡jejeeee!).


Publicado por Sina_Garcia @ 22:12  | Sina y sus Vivencias
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Comentarios
Publicado por Invitado
S?bado, 23 de mayo de 2009 | 13:12
Hola Sina. Estoy leyendo y entiendo lo que dices. Pero no puedo evitar la sensaci?n de que lo entiendo desde una situaci?n privilegiada, que me inhabilita para darte consejos (?y qui?n soy soy yo, adem?s, para darte consejos?). Es como si estuviera en una galaxia diferente. S?lo puedo decirte una cosa: ?Ag?rrate a lo que puedas! Y mientras tanto, sigue escribiendo... Siempre... Esto no es un consejo: es puro ego?smo. Un abrazo.
Publicado por Sina_Garcia
Domingo, 24 de mayo de 2009 | 0:50
Aunque desconozca quien eres, y no entienda que pueda alguien querer que siga escribiendo, ?que me causa cierta perplejidad cuando se me comenta! Muchas risas
pues ?qu? decirte!.
El art?culo es "un grito, un grito de furia", porque a veces pienso que ... ?por qu? no se me da un respiro, s?lo un respiro?.
Qui?n Sea tiene muy mala "idea", o igual me merezco que un obst?culo venga seguida de otro y que, si entre uno y otro ha habido un momento de ilusi?n, de esperanza, ser? por ser idiota.
Saludos.
Publicado por Sina_Garcia
Domingo, 24 de mayo de 2009 | 0:57
?Ah, por cierto!, prometo indicar si se dan caras desencajas o la que sale de "la academia" soy yo: expulsada por revolucionaria Avergonzado
Adem?s, ?estoy yo para leer libros de nazis y las torturas y vilezas que pudieron llegar a realizar indiscriminadamente!. Prefiero antes leer "la soluci?n de la crisis Espa?ola -por tanto, tambi?n mundial- de Jose Mari", o igual le mando el ejemplar a Rajoy, que parece que no le ha llegado Sonrisa Gigante
Publicado por peixes
Domingo, 24 de mayo de 2009 | 1:56
Sina, amiga, hermana!!!! todos los que te queremos y todos los que te leemos queremos que sigas escribiendo.
Y gritando con todas tus fuerzas, en la calle, en el blog o en la terapia, donde sea, pero sigue gritando tus verdades y tus sentimientos...
Y si a esa psic?loga no le gusta, pues que se dedique a otra cosa... que es muy hacer terapia con personas que s?lo tienen boludeces... y no sigo porque [email protected] no me deja m?s de 500 caracteres...!!!Muchas risas
Publicado por Invitado
Domingo, 24 de mayo de 2009 | 17:03
Todo el mundo sabe que la furia no es, en s? misma, un mal sentimiento. En ocasiones es prima hermana de la alegr?a. Son un derecho que tenemos, y ambas nos pueden servir de desahogo y regocijo: Un rato de alegr?a siempre reconforta. ?Tambi?n un rato de furia, a veces!
?Y por qu? te extra?a, Sina, que nos guste leerte?
Publicado por Sina_Garcia
Domingo, 24 de mayo de 2009 | 18:55
Peixes: todos tienen derecho a sufrir y cada uno tiene sus problemas, que son importantes para ellos.
Estuve varias semana oyendo los problemas de los dem?s y, ?c?mo no!, buscando la posible salida que darles. ?Pero si yo no soy la psic?loga?.
Tanta contenci?n, en mi papel absurdo de "aqu? no pasa nada chatis, ?estoy estupenda de la muerte!", que estall?.
Intentar?, en lo posible, que no te limite ni nadie ni nada; miro lo del m?ximo a escribir Gui?o
Un beso, de boluda a boluda, ch? Muchas risas
Publicado por Sina_Garcia
Domingo, 24 de mayo de 2009 | 19:01
Porque, Peixes, ?y los que tienen el m?nimo para subsistir, y los ni?os que cada minuto mueren de hambre?.
?Por qu? no tienen terapia psicol?gica?.
?Ah, tonter?as de las m?as!; ?para qu?, si se van a morir?.
Ojal?, al menos, tuvieran agua, alimentos y medicinas para ganarle la batalla a la adversidad.
Despu?s los recursos m?nimos, s?lo el amor te sujeta a esta vida.
Lo dem?s es superfluo, pienso.
?Ser? ese el sistema para salir de la crisis ... econ?mica? Vacilando
Publicado por Sina_Garcia
Domingo, 24 de mayo de 2009 | 19:15
Puede, invitado, que mi furia quiera decir que "a?n no soy un ser inerte". Quiz?s haya alg?n oficio que pueda relacionar, estoy pensando, con ello Payaso

Invitado: me extra?a todo. Parece que vivo en un mundo extra?o, que yo soy una extra?a (un bicho raro: "?uhhhh, cuidado, que la ni?a buena puede salirse de su papel y contestar!"Gui?o o igual me estoy descubriendo, como he tenido que descubrir dolorosamente a los m?os (digooo suyos: lo de darse de verdad es "man?a tonta" de Sina).
Saludos.
Publicado por Sina_Garcia
Domingo, 24 de mayo de 2009 | 19:27
Ya te puedes explayar a tus anchas, Peixes, ?todo lo que quieras!, creo Gui?o