Jueves, 28 de mayo de 2009
La vida sigue, sigue en torno de Sina y en torno de cada uno de nosotros. Y el sufrimiento de ellos, también. La injusticia, los valores equivocados, los autoritarismos, el poder sobre el pueblo, sobre la libertad para expresarse, para expresar y recordarnos el respeto hacia el derecho a la vida, a la sanidad, al alimento y el agua, a una casa, a un trabajo, a la educación, el respeto de las creencias y las culturas (no siempre porque sean otras son sinónimo de integrismo reaccionario, terrorista; no siempre lo desconocido debe temerse). De vez en cuando la justicia nos devuelve una pequeña recompensa. En esta ocasión, y gracias a la preserverancia de las familias de los torturados y/o asesinados, un asesino del máximo representante de la voz del pueblo chileno contra aquellos que querían callar la libertad y la democracia que hasta ese momento les había  permitido elegir libremente a su gobierno, pagará el delito cometido: callar la voz del ruiseñor, callar la voz del pueblo, callar la voz de Víctor Jara.

El pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla




Yo pisaré las calles nuevamente
de lo que fue Santiago ensangrentada 
y en una hermosa plaza liberada
me detendré a llorar por los ausentes.

 

Yo vendré del desierto calcinante
y saldré de los bosques y los lagos
y evocaré en un cerro de Santiago
a mis hermanos que murieron antes.

 

Yo unido al que hizo mucho y poco
al que quiere la patria liberada
dispararé de las primeras balas
más temprano que tarde sin reposo



Canción: "Yo pisaré las calles nuevamente"

Autor: Pablo Milanés






retornarán los libros las canciones
que quemaron las manos asesinas
renacerá mi pueblo de su ruina
y pagarán su culpa los traidores.

 

Un niño jugará en una alameda
y cantará con sus amigos nuevos
y ese canto será el canto del suelo
a una vida segada en La Moneda.

 

Yo pisaré las calles nuevamente
de lo que fue Santiago ensangrentada
y en una hermosa plaza liberada

me detendré a llorar por los ausentes.




Fotografía: Víctor Jara en uno de sus conciertos



Difícil elegir un tema de Víctor Jara, su forma de cantar hace que "Duerme negrito" se convierta en una serena y sensible historia ante lo complejo del día a día de muchos seres humanos, entre ellos mujeres, mujeres y madres, y niños, demasiados niños. Hay otras  ("Si se calla el cantor", "Ojitos Verdes", "Aquí te traigo una rosa", "Ni chicha, ni limoná", "A desalambrar", "El derecho de vivir", "Lo único que tengo", la dramática "Luchín"...) y todas vigentes, pues parece que no aprendemos; más bien seguimos estáticos ante el sufrimiento ajeno y ante lo que tendría que hacernos sentir vergüenza por no haber avanzado mucho más (¿avanzar o más bien retroceder?) desde que Víctor Jara hablara, en verso, en nombre del pueblo. Pero dejo, por egoísmo, aquella que siempre le identificará, la que dedicó a sus padres:



"Te recuerdo, Amanda" (Víctor Jara)
Siempre y por siempre, Víctor, hay que recordate, te recordamos ...  Que la justicia sea justa siempre y por siempre
.

Publicado por SINA_LU @ 7:29  | Agenda
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