Viernes, 27 de noviembre de 2009
Está sentada, escuchando como sigue comentando con sus compañeras (ya sólo quedan dos auxiliares de la limpieza) lo acontecido. Apenas una hora antes le había solicitado una hoja de reclamación: "ya le he dicho que aquí no llevamos ese apartado del centro". "Sí, lo ha dicho, pero no voy a hacer una reclamación sobre esa sección, sino sobre su persona y su atención, mejor dicho su falta de atención y de modales".
A su lado su madre espera
en la silla de ruedas
-algo intranquila al percibir con miradas cruzadas hacia su hija su nerviosismo- el que llegue la ambulancia. Explica a su madre lo que desde hace rato está oyendo, por suerte o por desgracia, dice para quitarle hierro al asunto, el oído lo tiene tan sensible que a pesar de la distancia capta perfectamente cada palabra. Se levanta sin aviso previo, cortando la charla que mantenían ambas, y se dirige hacia la ventanilla de información. El hombre, que hablaba escudándose entre frase y frase detrás de una columna, se sienta en su silla avisado por las dos mujeres con las que estaba comentando.
"Haga el favor de no seguir haciendo ninguna alusión a un hecho que a causa de su incompetencia o de su mala fe al no indicar a la ambulancia que nos iba a recoger que estábamos esperando, nos ha dejado aquí tiradas en espera de que llegue una segunda ambulancia". "¿Quién?, ¿yo?". "Sí, usted. Usted que se permite el opinar sobre si estamos esperando o no tanto tiempo cuando, según están diciéndose -las mujeres la miran y miran al hombre seriamente-, nuestro domicilio de haber pedido un taxi está tan próximo que POR CUATRO o cinco EUROS ya estaríamos en casa. Porque ni sabe si necesito ayuda para subir a casa a mi madre, ni conoce ninguna de nuestras circunstancias, ni tan siquiera la económica". "Mire, ¿sabe lo que le digo?, que las opiniones son como el culo: cada uno tiene la suya" -contesta el informador del centro de salud, levantándose y ya dando la espalda con intención de ir hacia el despacho colindante- a lo que ella responde: "Sí, y su opinión es como su culo: repugnante". El hombre se gira de nuevo hacia el mostrador, ella le mantiene la mirada, unos segundos tensos en los que ella, enfurecida, sigue manteniendo sus ojos en los de él. El hombre se sienta y empieza a teclear algo en el ordenador. Ella vuelve al lado de su madre.

Una mezcolanza de noticias y de hechos me hace reflexionar de nuevo y retomar el blog después de un tiempo de "descanso".

Un día cualquiera. Una jornada cualquiera que comienza con una estupenda noticia: un informe de la ONU indica que durante los últimos ocho años ha bajado el número de personas infectadas de VIH/SIDA. ¡Mejor noticia no podría esperarse!, pues esa tendencia a la baja se produce esencialmente en el África Subsahariana, hasta ahora la zona más castigada por el VIH; eso no significa que haya que bajar la guardia. Que no deba olvidarse todas las medidas llevadas hasta acabo: la prevención, la investigación y la ayuda en aquellos países con menos recursos, pues la manera en que el contagio puede establecerse ha venido variando según las regiones adoptan las campañas de prevención o no.

Días antes en el buzón había una carta de Médicos Sin Fronteras, en ella se informa que con tan sólo UN EURO A LA SEMANA durante un año la ONG puede dar 173 raciones de un nuevo alimento terapéutico (RUF) a niños desnutridos. No es una noticia nueva, un producto que se presenta en paquetes individuales que contiene todos los nutrientes necesarios y que ha demostrado que con su uso nueve de cada diez niños se curan. Sus propias madres pueden administrárselo y la organización controla directamente la cadena de asistencia hasta que los fondos recibidos llegan a sus beneficiarios. Por cuatro euros al mes...

Transcurren las horas y los días se confunden. Una campaña en conmemoración de La Declaración de los Derechos de Los Niños ofrece en la televesión diversos reportajes y documentales en distintas cadenas.  Un reportaje llevado a cabo por la Asociación Protect  en su lucha por la protección de niños que sufren explotación sexual, que persiguen (en la mayoría de las ocasiones, realizando una labor de auténtico espionaje, haciéndose pasar por posibles clientes portando una cámara oculta para así presentar documentación que aportar para la detención de las mafias y de los pederastas) a los abusadores, que acogen a los niños (la mayoría niñas), dándoles protección, ayuda psicológica y apoyo humano, educación y formación, preparación para la posible causa en la que la víctima tendrá que verse "cara a cara" de nuevo con su agresor (agresor en ocasiones que durante
semanas, meses o años han estado abusando de ellas, reincidentes, occidentales en la mayoría de las situaciones que residen en aquellas zonas en las que las víctimas se hallan menos protegidas). A los pocos minutos en la calle, y siempre con cámara oculta,  contactan con un adolescente; dice que ya no realiza "esos trabajos" (sin demasiada veracidad). Responde ante una de las preguntas:  "yo hacía UN FRANCÉS POR CUATRO EUROS". Continúa la charla con el muchacho y el reportaje y el corazón siente repulsa por los traficantes de esas criaturas, por la permisividad e hipocresía de la sociedad de los "países desarrollados" y congoja por el dolor de aquellas niñas rescatadas, aunque marcadas de por vida, que no se dejan tocar ni apenas conversar con ningún varón y menos si es un occidental.

Continúa la programación. Un documental fechado en el 2006 se repite. Diferentes zonas del amplio Perú muestran la pobreza de regiones próximas a la selva en las que las tradiciones de los antiguos pobladores se aúnan con otras regiones no menos pobres en las que siguen empleando los mismos recursos para elaborar ladrillos. Una bellísima y dulce joven de nombre MARIBEL confiesa, sin dejar de realizar la labor de la labranza junto a su hermana menor y mientras su padre acarrea el barro en su cotidiano trabajo en el que todos los miembros de la familia realizan su tarea desde muy temprana edad, algo que conmociona: "NO ME SIENTO POBRE; tengo trabajo, tengo techo y comida; no, no me siento pobre... sólo me faltaba estudiar y eso ya lo he conseguido. Cuando acaba la jornada, voy a la escuela y puedo estudiar". ADEVI, un programa que pretende asegurar un futuro mejor a los jóvenes, en especial a las futuras trabajadoras adultas, les ofrece asistencia y educación para que su precaria situación cambie y que en un futuro no tengan que depender sus hijas e hijos de la cantera, de la mísera explotación de la misma y lo que conlleva para la mujer en su vertiente de trabajadora en la labranza, en la casa, en la atención de sus hijos. Mientras, su hermano mayor ya entró a trabajar en el horno; ABEL, de constitución débil, no ha tenido la suerte de los cargadores de los ladrillos. Él ha de atender junto al resto de los jóvenes muchachos el horno; soportar el calor asfixiante, sin ropa ni zapatos apropiados, tapado con un simple pañuelo, intoxicándose los pulmones día a día.

EUSEBIA pertenece a la etnia de los jeberos (en la selva amazónica), de niña su abuelo insisitió que debía abandonar su casa y su nación para integrarse en la "cultura de los nuevos habitantes" y poder asistir a la escuela; vive en el barrio de Belén (en Iquitos -Perú ), pero nunca pudo asistir a la escuela porque tenía que trabajar.
Esta anciana protagoniza una de las partes en las que se divide el film "EN EL MUNDO A CADA RATO". Para los jeberos la mujer representa lasabiduría, es el pasado y el futuro y ella es quien da continuidad alas distintas generaciones. Las mujeres que han tomado la iniciativa de salir de sus  poblados originarios han terminado asentándose en un inicial mercado que década a década se ha expandido hasta formar un asentamiento humano. Las abuelas enseñan a sus hijas y a sus nietas el arte de utilizar con inteligencia la riqueza que proporciona la selva cercana, intentan mantener la lengua, cultura y costumbres originarias (un esfuerzo que se desvanece en el tiempo) y las preparan para el trabajo que ha de darles el sustento. Mientras los hombres acarrean los productos desde las pequeñas tiendas o puestos -que se abastecen de los habitantes de los cada vez menos poblados que perduran dentro de la selva, o de los que ya se fueron incorporando al barrio en torno al mercado- hasta los camiones que los distribuirán a localidades o grandes ciudades, las jóvenes o las niñas venden sus productos artesanales con una estrategia propia de una licenciada en márketing. NANCY sabe que allí no hay otra posibilidad que contraer matrimonio a una temprana edad, quedarse en casa, atendiéndola y criando a sus hijos, preparar el producto que será vendido en el puesto del mercado por sus hijas, y los hijos varones acompañarán a su esposo en el acarreo de racimos de bananas o sacos pesados; ella quiere estudiar y poder salir de "El Barrio de Belén". Muchas niñas, jóvenes y mujeres adultas pueden acceder a un plan que apoya la OIT para poder recibir una educación, un lugar en el que reunirse con otras mujeres y compartir conocimientos y apoyo en su lucha por una vida más digna.

En estos días han pasado tantas cosas... tantos niños y niñas han aparecido en nuestras mentes. Tantas mujeres, condenas desde su nacimiento por su condición de ser mujer, han sido recordadas...

Sólo que no hay un único día para recordar el sufrimientos de los niños, ni las muertes de las mujeres a manos de sus parejas o ex-parejas, ni la absoluta impunidad en la que estos delitos se siguen cometiendo. La violación sistemática de los derechos de los niños, de las niñas y de las mujeres se produce día a día, hora a hora; son víctimas del abuso de sus propios gobiernos, de las tradiciones arcaicas, de las religiones fundamentalistas o retrógadas, del atropello de los "países ricos", de la indiferencia de las organizaciones gubernamentales, de la hipocresía, de la pasividad y del silencio de los que miran hacia otro lado.


Leyendo el blog amigo Lectura, Tecnología y Otras Cosas he tomado el poema

de
Mario Benedetti "Te Quiero" para acompañar este post. Buscando un
vídeo que representara la profundidad del texto he creído conveniente
que
la dulzura, a la par que la fuerza, que la voz de la cantante mexicana Amparo Ochoa
impregna a la obra del gran poeta, consigue, si cabe, hacerla más sublime





"Te quiero"  (Poema: Mario Benedetti, Música: Alberto Favero, Canta: Amparo Ochoa)

Para quien desee escuchar el tema interpretado por Nacha Guevara, dejo el link:

"Te quiero"  (Versión: Nacha Guevara)


EL PAÍS.com:  Las infecciones por el VIH bajan un 17% en ocho años
UN: 20 de Noviembre - Día Universal del Niño
INTERVIDA: ONG de Cooperación Internacional
Médicos Sin Fronteras
Asociación Protect
ADEVI: Programa de Apoyo Integral para Niños y Madres en Asentamientos Humanos -Perú
OIT: Organización Internacional del Trabajo
Película: "En el mundo a cada rato"


Buscar ese lugar y ese momento en el que todos juntos, hombres y mujeres, podamos vivir en igualdad, haciendo que este mundo no sea diferente para cada niño o niña en función de su sexo o del lugar de nacimiento, es una labor de todos.



Publicado por SINA_LU @ 6:30  | D?a a d?a
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