S?bado, 24 de abril de 2010
El día ha sido largo, muy largo, papá. Mamá y yo hemos tenido encendida una vela, tu vela, la que no se consumió a diferencia de entre todas aquellas que pusimos en representación de cada una de las personas queridas, próximas o en la distancia, en la cena de Nochevieja... y aún no hemos podido ir a dejarte unas flores...

Madrid, 16 de marzo de 2010

Papá, ¡qué guapo en la fotografía que tiene mamá encima del chifonier!, la que te hiciste para intercambiar con la que la pediste para formalizar vuestro noviazgo, en ella luces el safo al cuello que te regaló mamá. Es la fotografía que eligieron Pilar y Jesús cuando tuvieron la amabilidad de ir a casa a conocernos una vez habían decidido incluir tu historia (los breves recuerdos que puedo aportar de tus relatos sobre tu vida de pequeño) en la Conmemoración del Centenario de tu amado Colegio de La Paloma, el IES Virgen de La Paloma; ¡oh, papá!, si tú pudieras visitarlo de nuevo y conocer a Pilar y Jesús y disfrutar de los festejos para celebrar los cien años desde la fundación de tu colegio, ¡cuánta felicidad sentirías al ver los actos en los que se reunirán todos los "palomos" o al poder charlar con Pilar Moltó y con Jesús Manzano!*. Qué curioso, papá, el que coincidan en el mismo año la celebración de los Cien Años desde la creación de la Institución con el Año Hernandiano, los cien años desde el nacimiento del poeta, del "ruiseñor"... cuántos poemas leídos en casa, cuántas veces escuchado y cantado por ti el disco de Serrat, el disco que tenía Ana... y en estos días Joan Manuel (Juan Manuel, como decías) ha publicado el segundo disco en el que pone música a los versos de Miguel.

"... Cantando espero a la muerte
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.
"

El día ha sido largo y complicado, se hacen los días largos y pesados...  el lunes tuve una pequeña intervención y aún me siento ligeramente aturdida; amaneció claro y soleado. Hacía tiempo que no veíamos el sol durante tanto tiempo. La temperatura ha sido buena, no he visto demasiados gorriones aún, aquellos que volaban entre las ramas de los árboles por debajo de nuestro balcón, no... dicen que están en peligro de extinción... he visto apenas unos mirlos alocados y las bandadas habituales de palomas... tampoco han sido tantas las cotorras que en estos días se han podido apreciar (y eso que se comenta que son las causantes de la espantada del resto de las aves autóctonas)... caigo de nuevo en la cuenta que sólo en los primeros días del verano pasado se pudieron apreciar los pequeños murciélagos cazando por las noches... ¿recuerdas, papá?... por la noche los contábamos y al poco de llegar al barrio, por los solares todavía sin construir, nos mostrabas un juego que de pequeño haciaís: el de lanzar pequeñas piedrecitas cerca de las elipses que en su vuelo realizaban los murciélagos, para confundir su sentido nos decías y así causar el que cambiaran la dirección de sus revoloteos.

Cuantas coincidencias, en estos días también se conmemoran los cien años de la inaguración de la actual Gran Vía, calle singular que todo madrileño y todo visitante ha de conocer... aunque ya no tenga tantos cines o teatros. Alrededor de ella se desarrollaría aquellos años de juventud, ¡con lo que siempre te gustó el cine y las artes escénicas la de recuerdos que te traía a la memoria!. Cuando la recorría a diario, al ir o regresar del trabajo en el número cuarenta y cuatro, enfrente de Callao, lo que me proporcionaba una de las vistas más hermosas: la de sus tejados y los miradores o las bellas estatuas que culminan los edificios, pensaba en ocasiones la de veces que la pasearías, la de veces que mirarías a mamá cuando no te observaba... la de ocasiones que mamá te miraría con ese pensamiento que sigue aún comentando: "se le ve muy buen chico, educado y gentil, de estudios, con oficio... y sensible, de esos que no tienen en mal consideración a las mujeres...". Ella sigue comentando que no está segura de saber lo que es "sentir amor hacia un hombre", eso dice. Yo la insisto en que quizás confunde la pasión con el amor, que igual no era tan libre a la hora de plantear una relación con un hombre por su educación -por su falta de educación, mejor dicho- sexual. Entonces calla y suele seguir con un: "si hubiera sabido que le iba a perder... se lo hubiera demostrado más... siempre decía que os anteponía a él... y tenía razón..."

Aún no hemos ido a poner flores a tu columbario, papá. ¿Sabes?, han comprado el piso del portal de al lado; vimos que tienen en la terraza un bello ejemplar de halconcito común. Quizás lo dejen volar a ratos para que haga ejercicio y cace. Me temo que la seguridad de muchas aves libres o en las jaulas que se siguen colocando en las poyatas de las ventanas o en las terrazas correrá peligro, aunque será hermoso verlo volar uno de estos días.
Madrid, marzo y abril de 2010

* Nuestra gratitud en nombre de mi madre, del resto de la familia y en el propio, hacia Pilar Montó y Jesús Manzano que tan amablemente se pusieron en contacto y nos ofrecieron la posibilidad de poder participar en recuerdo de mi padre, Antonio García Antolín, y de sus hermanos Jesús y Sebastián, los tres "palomos" de los García Antolín que pudieron recibir una formación íntegra e integrada, la mejor formación profesional, cívica y humanística que podían haber considerado nunca el recibir al tener la oportunidad de realizar sus estudios en el castizo y prestigioso Centro Virgen de La Paloma.

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