Viernes, 14 de mayo de 2010
Lluvia de cenizas venida de lejos
moja la cara velada de lágrimas
Las manos ya no precisan ocultar
lo que las gotas confunden liosas
Torrentes de agua, dolor y pavesas
convergen en caudal hermano
Rendirán de nuevo en la tierra
posos de cenizas sobre cenizas

La lluvia es cómplice, aunque no lo creas
Cubre, oculta y te engaña al pensarme
Enmascara de humedecido barro
rostro, tronco, extremidades y llanto

La lluvia es amiga, aunque no lo sepas
Libra, rompe y te excusa al adivinarme
Embauca de providencial baño
alma, aliento, emociones y halo

Imagen: Rosa Bonilla
Poema: Sina García



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